Soluciones

Crean un patio de recreo con distancia social, para mantener a los niños libres de contagio

Los golpes, moretones y rasguños no son ahora el único peligro: ¿cómo mantener a los niños seguros en el patio de juegos durante una pandemia mundial? Al hacerse esta pregunta, los inventores alemanes Martin Binder y Claudio Rimmele crearon Rimbin, un concepto para un patio de recreo libre de infecciones.

El espacio proporciona a los niños plataformas individuales, lo que les permite ver, comunicarse y jugar entre ellos de manera segura. Los padres, mientras tanto, pueden vigilarlos desde la distancia.

La idea surgió luego de ver que los parques infantiles en Berlín se convirtieron en «áreas prohibidas» durante el período de cuarentena del país. Conociendo la importancia de la actividad recreativa para el desarrollo físico y mental de los niños, la pareja se aventuró a diseñar una solución. «A pesar de que los parques infantiles se han reabierto en Alemania», dicen, «jugar juntos con niños desconocidos no puede ser tan relajado por el momento», con el riesgo de infección aún latente. Y, como señalan, “varios países mantienen cerrados los parques infantiles, sin un plan claro sobre cuándo volverán a abrir”.

Al entrevistar a padres e hijos sobre sus experiencias a lo largo de las restricciones, se informó a los diseñadores sobre los requisitos principales que tenían que abordar. El primero fue que el patio de recreo necesitaba proporcionar un espacio para la sociabilidad, el segundo que necesitaba conectar a los niños con la naturaleza.

Las originales plataformas de Rimbin son modulares, lo que significa que el diseño se puede configurar según el tráfico esperado. Los padres pueden ver fácilmente si uno está ocupado, ya que cada uno tiene su propia puerta de entrada. Las áreas de juego están inspiradas en nenúfares gigantes.

Los inventores recomiendan que en ciudades altamente pobladas un supervisor del área de juegos se asegure de que los niños tengan su turno individual en el área de juegos. Los niños del mismo hogar pueden usar un área juntos. Entre las plataformas, los pequeños pueden hablar entre sí a través de tubos de habla conectivos. Estos accesorios se colocan a los lados de las áreas de juego con suficiente distancia para que no se aliente a los niños a tocar o lamer los embudos al final de los tubos para hablar. En cualquier caso, los inventores proponen que se instalen rociadores desinfectantes permanentes para que los padres puedan limpiar los espacios para reducir el riesgo de infección.