domingo 27 de noviembre de 2022
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El café japonés que solo contrata a trabajadores tartamudos

Japón es famoso por su ritmo agitado de vida, sus trenes de alta velocidad y las calles de Tokio repletas de personas yendo de un sitio a otro a toda marcha. Y justo allí, en el país del vértigo, se encuentra el «Chumon ni Jikan ga Kakaru Cafe», que traducido de manera literal significa «el café en el que se tarda en pedir». ¿Por qué se tarda? Porque la cafetería solo emplea a personas tartamudas.

Se trata de un establecimiento que se fundó explícitamente para ayudar a los jóvenes tartamudos a ganar confianza en sí mismos y a conseguir un trabajo en el sector de la gastronomía. Al establecer las expectativas de los clientes por adelantado, la cafetería crea un entorno relajado y de aceptación en el que los camareros que tartamudean tienen tiempo y espacio para terminar sus frases o utilizar una pizarra si se sienten mejor escribiendo. Con la ventaja de que los clientes suelen tener más empatía y paciencia.

A Arisa Okumura, fundadora del café, se le ocurrió el concepto después de que la tartamudez la desanimara a trabajar en atención al cliente. Eso cambió cuando se mudó a Melbourne y consiguió un trabajo en una cafetería atendida por personas con discapacidad.

Okumura quería crear oportunidades similares en su Japón natal, especialmente para estudiantes que quisieran un trabajo a tiempo parcial en el sector de los servicios. Así financió mediante crowdfunding su primera cafetería en agosto de 2021, a la que siguieron nueve sucursales en 2022 y otras previstas para 2023.

Por el momento el café no tiene un local fijo, sino que se trata de una tienda itinerante: abren temporalmente por unos días en lugares donde los reciben -museos, universidades, librerías- y luego cierran, hasta aparecer nuevamente tiempo después en otro lugar. Pero la idea es contar con diferentes sucursales fijas en todo el país.

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