miércoles 19 de septiembre
Medios

Facebook no es un lugar para alardear

Todos saben que Facebook es sólo un lugar para que las personas se jacten de sus vidas perfectas: compromisos, ascensos en el trabajo, matrimonios. ¿No?


¡Incorrecto!

Estudios recientes descubrieron que, a pesar de que las noticias positivas son más propensas a ser compartidas en redes sociales que las negativas, la gente hace el intento por ser humilde. Las noticias positivas son más propensas a ser compartidas indirectamente – por ejemplo, con un sutil cambio de estatus – a diferencia de un enfoque más directo, como lo sería un pomposo post en el muro.

“Sospechamos que hay consideraciones en el “Face” relacionadas con el hallazgo”, comenta la líder del estudio, Jennifer Bevan, una profesora de estudios de comunicación de la universidad de Chapman en California, en un mail a Live Science. “Estos significa que los usuarios no necesariamente están intentando presumir sino sólo tratando de informar a sus amigos, pero de una forma que no se sienta que están demasiado orgullosos de sí mismos.

Dando a conocer las noticias

Facebook es ahora una vía tan común para compartir importantes eventos de la vida, que es importante entender cómo y por qué la gente elige hacer grandes divulgaciones, explica Bevan. Ella y sus coautores (todos estudiantes de la universidad de Chapman completando sus proyectos de tesis) querían entender no por qué comparten ciertos extractos de información, sino cómo comparten la información una vez que toman la decisión de compartirla. Los investigadores entrevistaron a 599 usuarios de Facebook por Internet, incluyendo 332 estudiantes universitarios.
Cada participante vio ejemplos de eventos de video importantes que podrían ser compartidos en Facebook. Estos eventos entraban dentro de las siguientes categorías: romance (un compromiso o el fin de una relación, por ejemplo); salud (diagnósticos médicos); y trabajo o escuela (por ejemplo un ascenso o un despido). A los participantes se les preguntó si alguna vez habían compartido tales noticias en Facebook y, de ser así, cómo. Además se les preguntó qué tan propensos eran a compartir buenos o malas noticias en Facebook en general, además de ser interrogados acerca de la importancia de la privacidad para ellos.

Los hallazgos, dice Bevan, caben en un tweet, apropiado para las redes sociales: “Los usuarios de Facebook comparten buenos noticias indirectamente y las malas noticias directamente; la privacidad tiene poco impacto”.

Astuto para compartir

En otras palabras, a pesar de que las personas dijeron que compartían más noticias buenas que malas, compartían ambos tipos de noticias de formas distintas. Las noticias felices eran presentadas indirectamente con mayor frecuencia. Cambiarse el apellido, por ejemplo, puede indicar un deseo de proteger la privacidad o puede ser señal de buenas noticias, como por ejemplo que te casaste. En estos casos indirectos, es necesaria algún tipo de interpretación.

“La reciente foto publicada en el Instagram de Beyoncé, en la que aparece debajo de un montículo de arena y que hacía entrever que podía estar embarazada (sin leyenda debajo de la imagen) es un ejemplo perfecto de compartir indirectamente”, dice Bevan, refiriéndose a la actualización que realizó la estrella pop el 11 de enero y que inició una serie de rumores mediáticos.

Por otro lado, cuando las malas noticias son compartidas, la gente es más propensa a hacerlo directamente, según los investigadores.
“Los usuarios probablemente quieren “salir de eso” y ser lo más claros y directos posibles”, explica Bevan. Un anuncio claro probablemente significa menos preguntas y menos tiempo para lamentarse por noticias malas.
Pero el estudio tuvo limitaciones, siendo probablemente la principal que se enfocó en usuarios de Facebook con edades universitarias. Los usuarios de mayor edad pueden estar más influenciados por preocupaciones acerca de privacidad, explica Bevan, pero no está claro si estarían más o menos abiertos al momento de compartir buenas y malas noticias de sus vidas en Facebook.

Bevan y su equipo han usado el estudio sobre compartir información para estudiar estrés y calidad de vida, y les gustaría combinar las dos líneas de investigación.

“¿Compartir buenas noticias de una forma específica es más o menos estresante, por ejemplo?”, explica.
Los investigadores publicaron sus hallazgos el 13 de enero en la revista Cyberpsychology, Behavior and Social Networking y el artículo completo está disponible acá libremente hasta el 20 de febrero de 2015.

Vía

 

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