domingo 23 de septiembre
Medios

Las crueldades de 678 según Tenembaum y la respuesta de una panelista

ACTUALIZADO: al final del post, se incluye una respuesta de la panelista del programa Cynthia García en una entrevista con Marcelo Zlotogwiazda


(Por Ernesto Tenembaum) Matías Reggiardo nació en una cárcel. Fue en mayo de 1977, en Olmos. Nunca conoció ni a su mamá ni a su papá. Inmediatamente, fue separado de ellos y, junto a Gonzalo, su hermano mellizo, fue robado por el temible comisario Samuel Miara. En 1985, ante los primeros debates sobre el robo de niños durante la dictadura militar, el policía se fugó al Paraguay con ellos. Por primera vez, Matías y su hermano fueron noticia, y eso sigue, con intermitencias, hasta hoy. En 1989, Miara fue extraditado desde Asunción. En esos años, había una intensa campaña de referentes mediáticos –el más activo era Bernardo Neustadt– para convencer a la población de que la restitución de niños era injusta, que habían sido criados con amor, que no era necesario causarles una nueva separación. Matías y Gonzalo aparecieron varias veces en televisión para defender lo que consideraban su derecho a vivir con Miara. En 1993, conocieron su identidad. Con el tiempo, la aceptaron. Sus padres siguen desaparecidos.

Las vueltas de la vida quisieron, como ocurre en muchas familias, que los dos hermanos no pensaran lo mismo sobre la situación política actual. Gonzalo es militante de Kolina, la agrupación que lidera Alicia Kirchner. Matías, en cambio, fue muy crítico del gobierno de Cristina. En agosto de 2013, en la conferencia de prensa donde se anunció la restitución del nieto 109, Gonzalo habló por primera vez en público del derecho a la identidad. Esa noche, en el programa de 678, un par de panelistas destacaron su actitud. Uno de ellos, resaltó: “Uno de los mellizos finalmente terminó en el destino que tenía que terminar, en su origen”. Estela de Carlotto estaba allí y lo aclaró muy taxativamente: “Los dos –dijo– los dos”. Sin embargo, unos días después, en TVR, la aclaración de la presidenta de Abuelas no fue emitida: el mellizo que se había reencontrado con su identidad volvía a ser uno solo.

A partir de allí, en las redes sociales, cada vez que Matías criticaba al Gobierno, decenas de personas le señalaban que sus padres desaparecidos estarían avergonzados de él, o que seguía bajo la influencia de sus apropiadores. Otro nieto recuperado, le dijo, directamente: “Desapropiate”. Matías había sido testigo en los juicios contra sus apropiadores y contra los torturadores de sus padres desaparecidos. En este último, en cierta oportunidad, se mezcló entre el público y escuchó que, alguien, detrás suyo, preguntaba: “¿Cual es el nieto que sigue reivindicando a sus apropiadores?”.

Ante esa situación kafkiana, Matías se comunicó con periodistas de 678. Solo pidió aclarar su posición respecto de Abuelas de Plaza de Mayo, de la dictadura, de la restitución de niños. Prometió no opinar sobre la coyuntura.

No le concedieron ese derecho.

Seguir leyendo la columna de Ernesto Tenembaum

La respuesta de Cynthia García:

 

Dejar un comentario