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domingo 11 de abril de 2021
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El traductor político de Macri

Eduardo Levy Yeyati es director de la consultora Elypsys y, según una nota del diario Perfil, es el encargado de “pulir el relato del PRO”, mejorarlo, unificar criterios y darle consistencia. De origen radical, fue parte del consejo directivo del CIPPEC y es un economista de consulta para los medios de comunicación. ¿Es un nuevo Jaime Durán Barba? ¿Es el gurú de Maricio Macri? Yeyati lo rechaza y asegura que sólo es un “asesor externo” ad honorem. Este lunes lo entrevisté en mi programa Guetap, por Vorterix.com

-¿Qué tareas realiza para el gobierno?

-Lo que me encomendaron hace unos meses fue ayudarlos a compaginar una suerte de plan de gobierno en un libro blanco, nada demasiado grande, sino lo que ya estaba en los Ministerios con nombre de “Plan estratégico”. Pero era más un trabajo de edición y compaginación. Pero dista mucho de ser un nuevo relato, es más que nada poner juntos los planes o las medidas que se fueron o se piensan ir tomando para que no queden simplemente como hechos aislados y se empiece a entender un poco la dirección que el Gobierno quiere darle a su gestión. Pero de ahí a escribir relatos hay una gran distancia.

-Una parte de la sociedad opina que el de Cambiemos es un gobierno para los más pudientes, los más ricos. ¿Lo perciben?

-Definitivamente no. Pero percibimos que hay gente que lo ve de ese modo. Adentro se ve muy distinto. Pasa lo mismo que en todas las transiciones, de hecho me tocó ser funcionario del Banco central en 2002, en medio de la crisis, y en medio de una transición hay muchos ganadores y perdedores, incluso algunos accidentales. Entonces es muy difícil decir tal grupo de ingresos le ganó a tal otro. Si uno mira las políticas del Gobierno, ganadores han sido los jubilados. La gente no termina por ahí de percibir que Argentina es el primer país que tiene jubilación universal desde hace relativamente poco. Pero también es cierto que se redujeron retenciones al campo y la minería, y eso se ve como una transferencia a sectores de capital concentrado. Y en el medio hay muchas transferencias. Se expandieron los planes sociales pero por otro lado quedo muy castigada una capa social que no entra en los planes sociales pero tampoco tiene generalmente trabajo registrado. Hay cosas que se pueden percibir como trasferencia pero es producto de la transición.

-Macri suele decir que su Gobierno tiene tres ejes: la lucha contra el narcotráfico, pobreza cero y unir a los argentinos. ¿Cómo se traduce eso en un plan de Gobierno? Porque incluso parecen tres cosas imposibles de conseguir.

-Es complicado. De hecho la lucha contra el narcotráfico tampoco es tarea sencilla. Está claro qué es lo que implica, pero si uno mira las estadísticas recientes de América Latina, se tarda bastante y no hay muchas victorias. La unión de los Argentinos es básicamente dejar atrás la grieta, algo que está mostrando ser más difícil de lo que se imaginaba a principio de año, pero son políticas justamente para tratar de pasar la página y mirar hacia adelante, para lo cual un plan de Gobierno que ponga aspiraciones a futuro ayuda. En la medida que no tengamos aspiraciones a futuro, seguimos mirando el pasado reciente y echándonos culpas. A mi juicio eso atrasa bastante. El tema de pobreza cero es más complejo, tiene dos patas. Una que podríamos llamar de desarrollo humano, que no implica eliminar la pobreza sino reducirla, atacar el hambre, la indigencia y generar una situación de movilidad social, que el ataque a la pobreza no sea solo protección social, transferencia de ingresos, sino que los pobres abandonen la pobreza de manera permanente. Es formación, educación, salud, infraestructura, mejora en la calidad de vida. Hay un montón de temas no pecuniarios, que no son transferencias directas, pero que a veces son más importantes en el largo plazo. Y obviamente son complementarios a las trasferencias, como la asignación universal. Te diría que es la más fácil, extender la protección social que facilitar la movilidad social ascendente de los sectores más vulnerables. Y después hay asociado al desarrollo humano un tema de desarrollo económico. Es muy difícil generar riqueza sin tener un crecimiento sustentable, que incluya la generación de empleo, que es un poco la firma si se quiere más civilizada que los países desarrollados distribuyen la riqueza. Pobreza cero en el fondo más allá del slogan es desarrollo humano y desarrollo económico sustentable.

-¿Qué características tiene este gobierno? ¿Cómo se lo puede definir ideológicamente?

– El gobierno es muy variado. Y aparte en el fondo creo que hay una intención de no ser etiquetado ideológicamente. Entonces se niega a ocupar uno de los lugares, una de las etiquetas con las que ya contamos. Uno tiende a definir a la argentina en términos de décadas, o kirchnerista estatista o neoliberal menemista, para reducirlo al máximo, y el Gobierno trata de eludir esos dos lugares y de buscar su propia diagonal. Esa diagonal todavía no está tan clara y por eso este ejercicio de compaginar un plan y pensar qué hacemos después de la transición. El problema es que la transición está durando tanto que uno no llega nunca a plantear al plan porque la realidad te va corriendo la cancha. Pero me parece que parte del desafío es definir esa diagonal. Que no sea lo que la gente percibe como neoliberal, es decir apertura sin salvaguardas, y que no sea tampoco el estatismo de vivir con lo nuestro, que caracterizó sobre todo los últimos años de kirchnerismo. Ahora esa diagonal no es tan fácil de definir, si la bajara a una línea estaría dando un slogan. Un poco el trabajo de esta compaginación del plan de Gobierno no es tanto vender un relato sino ayudar al Gobierno a pensarse a sí mismo, identificar que lo caracteriza.

-¿En el tema tarifas o con la designación de miembros de la Corte Suprema por decreto, el gobierno ha tenido problemas de comunicación o cometió errores políticos?

-Cuando uno tiene las cosas muy cerca de la vista tiende a agrandarlas. Los gobiernos toman medidas cuyo timing no es el ideal o se encuentran con piedras en el camino que no esperaban.  El gobierno abiertamente ha reconocido en estos dos casos, de hecho ha tratado de enmendar, en el caso de la Corte yendo al Congreso, y creo que con éxito, y en el caso de las tarifas me imagino que planteándolo distinto, de hecho se está planteando ir a las audiencias con una propuesta distinta. Y se ha aceptado que se debía haber hecho de otra forma. Podes llamarlos errores de políticas. Lo que rescato es que a diferencia de otras veces, el Gobierno más que sentarse sobre la decisión inicial, está tratando de ver como re calcula y ofrece algo superador, para no empujar, una vez que chocamos con la piedra uno tiene que buscar otro camino. En ese sentido está haciéndolo. Y  no es tanto un error de comunicación sino que en la transición uno tiene que tomar tantas medidas que en algún momento a veces se apura, no consigue algunas alternativas y choca con un obstáculo, y tiene que dar marcha atrás y encontrar otro camino. Me parece que tiene más que ver con eso que con el relato o la comunicación.

-El último trabajo de su consultora Elypsis dice que la imagen de Mauricio Macri bajó: “tras caer un 5 por ciento en julio, la imagen positiva  de Mauricio Macri se mantiene estable en un 45 por ciento”.

-Los números de encuestas hay que mirarlos en término de variaciones, no de niveles. Si uno tiene que pegarle al blanco, le pega siempre de costado. Pero vale la pena destacar que la imagen se resintió coincidentemente con el affaire de las tarifas, hace unas cuatro semanas, y luego se estabilizó, no siguió cayendo. El nivel per se tiene que ver con cómo se marca la muestra, es telefónica y siempre tiene un sesgo. Lo importante es que no siguió cayendo, hay que ver qué sucede ahora con el fallo de la Corte. Podría seguir cayendo si se interpretara como un costo del Gobierno, pero también podría recuperarse en la medida que la gente deje de pagar las tarifas más altas. Los aumentos de tarifas son políticamente un costo. Hay que ver como continúa la evolución de la imagen del presidente pero por ahora está estabilizada.

-¿Podríamos decir, en términos futbolísticos, ingresa a la cancha Eduardo Levy Yeyati y sale Duran Barba?

-No, no. Por eso justamente decía, no voy a opinar de Duran Barba, ni de quienes trabajan la comunicación, pero hay un equipo muy grande, profesional que cubre todo el tema de la comunicación. Lo que me encomendaron es ayudar a la compaginación de un plan que incluyera los planes de los ministerios, como para darle cierta unidad. Eso fue hecho, se entregó y está en manos de los Ministros para revisiones y comentarios. Fue un trabajo muy acotado. La comunicación política, me imagino, sigue en manos de la gente que ya la tenía en la campaña.