viernes 16 de noviembre
Periodismo Justo

Sergio Ramírez habla de la grave situación en Nicaragua

El nicaragüense Sergio Ramírez ganó hace unos meses el Premio Cervantes, algo así como el Nobel de las letras hispanas. Un merecido reconocimiento para el autor de una veintena de libros notables entre cuentos, novelas y ensayos. Margarita, está linda la mar (1998, Premio Alfaguara); Adiós, muchachos (1999) o Sombras nada más (2002), entre otros. Al momento de esta charla debería estar en plena promoción de su última novela Ya nadie llora por mí (que en agosto llegará a la Argentina). Pero confiesa que, en este momento, la literatura no es su prioridad. Todos sus esfuerzos están dirigidos a denunciar la situación que vive su país donde se registran desde hace meses graves violaciones a los derechos humanos y una represión dejó un saldo de más de doscientos muertos. Tiene autoridad para hacer estos reclamos. No sólo porque es uno de los intelectuales más respetados del continente sino porque, además, fue uno de los líderes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el movimiento popular que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza en 1979. Integró la primera junta de gobierno y luego en 1985 fue vicepresidente de Daniel Ortega por el voto popular hasta 1990. Tiempo después, Ramírez se retiró de la política y se dedicó de lleno a la literatura. Ortega, en cambio, es el actual Presidente de Nicaragua y está decidido a perpetuarse en el poder a cualquier costo. En la vicepresidencia lo acompaña su esposa. En esta charla telefónica desde Managua -que se reproduce por gentileza de Radio con Vos-, el escritor traza un paralelismo entre la dictadura que enfrentó en los años setenta y el régimen montado por quien fuera su compañero en aquella revolución que asombró al mundo.


 

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