domingo 21 de julio de 2024
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Los cigarrillos electrónicos ocasionan mayores daños que los convencionales

Los cigarrillos electrónicos pueden ser igual o más dañinos que los cigarrillos tradicionales por su potencial efecto adictivo en los principales consumidores.

El artículo de la revista The Journal of the American Dental Association examina los riesgos del uso de cigarrillos electrónicos, destacando el error de considerarlos una alternativa más segura que los cigarrillos tradicionales; subraya los peligros asociados como la adicción a la nicotina, las lesiones pulmonares y la exposición a químicos nocivos.

Los adolescentes han reducido drásticamente el consumo de cigarrillos tradicionales a lo largo de los años. En 1991, aproximadamente 7 de cada 10 adolescentes eran fumadores de cigarrillos, pero en 2017 la cifra se había reducido a casi 3 de cada 10. Sin embargo, el vapeo resulta atractivo para algunos adolescentes e incluso preadolescentes.

Los resultados de encuestas recientes efectuadas en EE.UU. muestran que el aumento del uso diario de  cigarrillos electrónicos en poblaciones jóvenes locales se extendió a 1 de cada 4 estudiantes

En los últimos años, se observó una disminución en el consumo de cigarrillos tradicionales entre los adolescentes, pero un preocupante aumento en el uso de cigarrillos electrónicos. Estos dispositivos, relativamente nuevos en el mercado, están ganando rápidamente popularidad en numerosos países, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, los cigarrillos electrónicos presentan una serie de riesgos y efectos adversos que no deben ser ignorados.

Los vaporizadores electrónicos

Los cigarrillos electrónicos, también conocidos como vaporizadores, son dispositivos
A diferencia del tabaco de combustión tradicional, el cigarrillo electrónico sólo vaporiza aerosoles. Aunque son promocionados como una alternativa menos dañina al tabaco, pueden plantear serios riesgos para la salud.

Una de las principales razones por las que los adolescentes optan por vapear en lugar de fumar es la percepción de que los cigarrillos electrónicos son menos adictivos.
No obstante, estudios recientes sugieren que los cigarrillos electrónicos pueden ser incluso más adictivos que los cigarrillos tradicionales por la facilidad de uso en lugares y momentos donde fumar está prohibido, lo que conduciría a una mayor exposición a la nicotina.

La nicotina es una sustancia altamente adictiva y los adolescentes son particularmente vulnerables a sus efectos. Los síntomas de abstinencia, como irritabilidad, ansiedad, falta de concentración, deterioro de la memoria e insomnio, pueden aparecer tras la interrupción del uso crónico de nicotina.

Riesgos para la salud

El uso de cigarrillos electrónicos no está exento de riesgos. El estudio da cuenta que en el año 2019, se detectó una serie de casos de una enfermedad pulmonar grave conocida como lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo (EVALI) cuyos síntomas incluyen problemas respiratorios, manifestaciones gastrointestinales, fiebre, dolores de cabeza, pérdida de peso, dolores musculares y fatiga.

Los líquidos para vapear contienen diversas sustancias químicas que, al calentarse, pueden volverse nocivas.

Las nuevas condiciones adquiridas por calentamiento alteran las propiedades fisicoquímicas de los aerosoles y su contenido metálico, afectando los sistemas bucal y respiratorio de los usuarios.

Entre las posibles consecuencias se incluyen el desarrollo de diversas formas cáncer o problemas respiratorios crónicos como la enfermedad pulmonar y daños en órganos vitales como cerebro, hígado y riñones.

Si bien la detección de nicotina en los cigarrillos electrónicos no es sencilla, la literatura bomédica referenciada en el estudio informa que algunos líquidos para vapear etiquetados como libres de nicotina en realidad contienen la sustancia a en cantidades tales que, según una investigación citada, que una marca electrónica contenía el equivalente a un paquete de cigarrillos en una cápsula para un día.

La exposición a la nicotina antes de los 20 años puede tener efectos adversos a largo plazo en el desarrollo cerebral. Los adolescentes que utilizan cigarrillos electrónicos pueden experimentar una disminución en su capacidad para prestar atención, deterioro de la memoria y bajo rendimiento académico, además de un mayor riesgo de desarrollar adicciones a otras sustancias.

Conclusiones

La creciente popularidad de los cigarrillos electrónicos entre los adolescentes es un tema de gran preocupación para la salud pública. Aunque algunos lo recomiendan como una herramienta para reducir la dependencia del tabaco, la evidencia sugiere que pueden ser igual o más adictivos y dañinos.

Es crucial que los esfuerzos educativos y de regulación se enfoquen en los riesgos asociados con el vapeo, especialmente entre los jóvenes, para prevenir una nueva generación de adictos a la nicotina y proteger la salud pública a largo plazo.

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