Periodismo Justo

La pelea por el tiempo

El tiempo ingresó en la campaña electoral argentina. Tal vez porque como indica la Biblia, hay un tiempo para todo. Incluso para las discusiones más virulentas.


La apreciación sobre el pasado, el presente y el futuro del país varía según quien lo analiza. Así para Mauricio Macri el presente es difícil pero no hay que volver al pasado “de autoritarismo y corrupción”. Y pide a la población “aguantar” porque se va por el camino correcto. Y en cuanto al futuro: “Seguiremos en la misma dirección y más rápido”, según explicó a requerimiento del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa. El futuro será mejor. El mundo nos aplaude, explica el Presidente.

Para la llamada tercera vía que encarnan Sergio Massa y Roberto Lavagna si bien el pasado fue malo, el presente es “muy malo” y el gobierno fracasó. La diferencia entre los dos candidatos radica en la forma en que hay que elegir a quien tendrá la responsabilidad de “terminar con la grieta” y construir un futuro de consenso y bienestar.

Para Cristina Kirchner el presente es un desastre. “Mauricio Macri es el caos”, escribió en Sinceramente, el libro que se convirtió en best seller en pocos días y dónde reivindica su gobierno (el pasado tan cuestionado por sus rivales) casi sin autocrítica. En esas mismas páginas parece anunciar su candidatura: “creo firmemente que hay que volver a ordenar la Argentina”. Volverá el consumo, la producción y el empleo, prometen desde el kirchnerismo.

En su libro 30 de Febrero (Ediciones Godot) sobre la medición del tiempo a través de la historia, Olivier Marchon recuerda una cita del astrónomo Camille Flammarion: “El tiempo es el elemento más misterioso, el más difícil de concebir para el espíritu humano. Es imposible dar una definición de él. Es el reloj marchando en soledad”.

El tiempo es un misterio. José Hernández se lo hace decir a Martín Fierro de otra manera: “No hay tiempo que no se acabe / ni tiento que no se corte!”. El lamento del gaucho se produce cuando su modesta vida es interrumpida de manera violenta por los militares que se lo llevan a la fuerza a pelear con los indios. Todo tiene un final. Sólo que cuando termina el tiempo dulce, duele más.

Pasado, presente y futuro. Qué pesará más en la decisión de la mayoría de los argentinos a la hora de votar.