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viernes 27 de noviembre de 2020
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Utiliza un personaje de Pokémon para denunciar información científica falsa

La desinformación, las teorías conspirativas y las noticias falsas plantean serias amenazas para la salud pública. Las revistas científicas fraudulentas, que publican cualquier cosa sin ningún tipo de revisión por pares, son un lugar potencial para la desinformación médica.

Mattan Shlomi, profesor de Entomología de la Universidad Nacional de Taiwán, encontró una forma muy creativa de poner en jaque a la revista American Journal of Biomedical Science & Research que se jacta de publicar contenido científico especializado, pero que aparentemente carece de filtros de revisión.

El científico escribió un artículo titulado “Brote de Covid-19 en Cyllage City vinculado al consumo de Zubat”, que habla sobre la propagación del Covid-19 a través del consumo de sopa de Zubat, un personaje de Pokémon parecido a un murciélago.

El artículo culpa a la criatura ficticia por un brote en una ciudad ficticia, cita referencias ficticias (incluida una del autor Bruce Wayne en Gotham Forensics Quarterly sobre el uso de murciélagos para combatir el crimen), y está coescrito por autores de ficción como la enfermera Joy de Pokémon, y el Dr. House. No obstante, cuatro días después de su presentación, la revista aceptó publicar el trabajo, sin practicar ningún tipo de revisión por pares, edición, o verificación de cualquier tipo.

El entomólogo explica en un artículo en la revista The Scientist que no es la primera vez que publica un documento científico falso protagonizado por Pokémons, y que su objetivo es demostrar la existencia de «revistas depredadoras», publicaciones especializadas fraudulentas que publican cualquier tipo de contenido a cambio de una contraprestación económica.

“Si bien la evidencia muestra que la mayoría de los autores que publican en revistas depredadoras son investigadores ingenuos de países en desarrollo, existe una amplia oportunidad para usar esos lugares deliberadamente para impulsar el fraude y la desinformación”, asegura el científico. “¿Qué impide que alguien, usando su nombre real o un nombre falso (¡o su nombre!), publique un artículo que afirme que el jugo de col rizada previene el SIDA, que las vacunas causan transexualidad, que ciertas razas son inferiores, o cualquier otra tontería igualmente ridícula, y luego citar públicamente ese documento como evidencia? La respuesta es nada.”

El documento no solo logró publicarse sin ni una sola revisión, sino que fue citado entre las referencias de otros trabajos académicos. La editora de la publicación incluso les envió a los supuestos autores del falso trabajo un mensaje de felicitación, animándolos a publicar más contenido en la plataforma.

Sin embargo, tras destaparse el engaño, la revista le informó al entomólogo que retiraría la publicación, pero no por lo inverosímil de su contenido, o por la denuncia implícita a la revista, sino porque no había pagado la tarifa de publicación.

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