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lunes 14 de junio de 2021
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Vacío legal permite a estudiantes comer pollo frito gratis por seis meses

Un estudiante universitario chino de 23 años fue sentenciado recientemente a dos años y medio de prisión por estafar a KFC por aproximadamente USD 31.000 en comida rápida, aprovechando una laguna legal en los pedidos.

El estudiante, de apellido Xu, descubrió por primera vez la falla en 2018, y no solo continuó usándola en su beneficio durante los siguientes seis meses, sino que también la compartió con amigos, e incluso se benefició económicamente de ella.

El estudiante se dio cuenta accidentalmente de que podía pedir comida gratis pagándola con cupones en la aplicación oficial de KFC, y luego pidiendo inmediatamente un reembolso de los cupones utilizando la cuenta WeChat de la empresa. Era el sueño de cualquier fan de KFC hecho realidad, todo el pollo frito que pudieras comer, totalmente gratis.

Pero Xu no se conformó sólo con pollo frito gratis. Según los informes, comenzó a revender los cupones en línea con fines de lucro, y compartió sus hallazgos sobre las fallas de la aplicación con cuatro de sus colegas universitarios. De abril a octubre, Xu causó pérdidas económicas de más de 58.000 yuanes al operador de los restaurantes KFC en China, mientras que las pérdidas generadas por los otros cuatro estudiantes oscilaron entre 8.900 y 47.000 yuanes. En total, los cinco supuestamente causaron más de 200.000 yuanes (USD 31.000) en pérdidas económicas a la empresa.

Aunque los medios chinos no dan detalles sobre cómo los cinco jóvenes fueron finalmente capturados, se sabe que fueron llevados a juicio y recientemente condenados a prisión por fraude.

El propio Xu recibió una sentencia de 2,5 años tras las rejas y una multa de 6.000 yuanes, mientras que sus colegas recibieron entre 15 meses y dos años y multas de entre 1.000 y 4.000 yuanes.

El caso desató un acalorado debate en las redes sociales chinas, y muchas personas se preguntaron si aprovechar un software mal diseñado en realidad constituye un delito. Las autoridades chinas argumentaron que sí, comparando las acciones de los estudiantes en este caso con retirar efectivo de un cajero automático que funciona mal y guardar el efectivo extra. En China, tal comportamiento constituye un enriquecimiento injustificado y se considera un delito.

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