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viernes 18 de junio de 2021
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La importancia de llamarse Marcelo

No hace falta mencionar su apellido para que todos sepan de quien se trata. Es uno de los cuatro o cinco personajes del mundo del espectáculo que tiene ese privilegio ganado por su extrema popularidad. Lleva tres décadas ingresando a los hogares de millones de argentinos con formatos que van desde el humor simple y burlón a las competencias de canto y baile. Por esa razón cada gesto, cada frase y cada acción de Marcelo Tinelli tiene impacto político y mediático. Desde los éxitos de Videomatch y Ritmo de la noche, primero y Showmatch después, protagonizó innumerables polémicas. Esta vez recibió una andanada de críticas por reunir, en plena pandemia, a mucha gente en un estudio de tele para la presentación de su programa, por criticar el uso de barbijos y embestir violentamente ante las cámaras contra el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, que lo había cuestionado.

Alguna vez coqueteó con ser candidato. Cuando se lo preguntan, nunca lo descarta del todo. Quiso dirigir la AFA y no logró hacer pie en ese mundo cruzado de artimañas. Es presidente de San Lorenzo (actualmente bajo licencia) y de la Liga Profesional de Fútbol. Y, más allá de no alcanzar los desmesurados picos de rating de otrora, sigue funcionando como un imán para los poderosos. Es que todos quieren estar cerca de Marcelo. En 2015 logró reunir a los candidatos Mauricio Macri, Sergio Massa y Daniel Scioli en el primer programa de aquel ciclo, pero antes se divirtió junto a Carlos Menem cuando este buscaba la reelección. Su programa fue escenario del paso triste y ridículo de Fernando De la Rúa. Tuvo ideas y vueltas con Néstor Kirchner. Una imitación en su programa popularizó a Francisco De Narváez. Se cuentan historias sobre el cortocircuito que, según dicen, lo enemistó con Cristina Fernández. Coqueteó y luego se peleó con Mauricio Macri. Y, en el pasado reciente, se lo vio primero cerca del presidente Alberto Fernández con su participación en la denominada Mesa del Hambre y hace nada se dejó fotografiar junto a Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno porteño. Son ellos no soy yo, podría decir. Y ellos podrían responderle de la misma manera.

“Marcelo es Marcelo”, afirman los que lo conocen. “Mantiene funcionando una productora en un mar de tiburones” y eso no es poco, lo justifican sus amigos. “Le doy empleo a 300 personas”, aclara él, ante las críticas por la aglomeración de bailarines en su apertura 2021. Hace años que trabaja para el Grupo Clarín cuyo diario no se cansa de castigarlo. Bromea al aire con Adrián Suar y Pablo Codevilla, capos del canal, pero no se privó de mantener una posición independiente en la guerra entre el gigante mediático y el gobierno kirchnerista en plena discusión por la Ley de Medios.

El viernes pasado aceptó una extensa entrevista en mi programa de radio, La inmensa minoría. A continuación, sus frases destacadas y el audio de la entrevista completa que se reproduce por gentileza de Radio con vos.

“Escuchar al ministro (Gollán) decir que no cuidamos la imagen cuando cuidamos todos los protocolos, me enojó. Tendríamos que haber dicho que se grabó durante tres días”

“En 32 años de programa nunca se grabó y esta vez se grabó en 3 días para un día y está bueno que esto se sepa”

“Me enojé, no estuve bien la verdad. Le pido disculpas, le pedí disculpas a él también. Él tuvo una mirada pensando que el programa había sido en vivo”

“La gente en la calle está contenta de tener un programa en momentos tan difíciles. Me parece que hay un montón de cosas para resaltar de la parte positiva, de un programa de entretenimiento hechos en pandemia”

“Tenemos casos positivos como tiene toda la Argentina. Hay que aprender a convivir con esto. Y si, la gente termina de trabajar y se va a su casa, se toma transporte público”

“A mí no me gusta ver la tele con barbijos, me parece que se pierde gestualidad y un montón de cosas. Te podés cuidar con distanciamiento”

“Cuando hicimos lo de De la Rúa con Fredy nos preguntaban si había algo contra él. Y no, cero. Lo que pasó en el país fue algo que pasaba con De la Rúa no por un programa de televisión”

“Cristina me decía que estaba enojada porque la hicimos con zapatos muy grandes. Bossi era el imitador y era hombre y calzaba 43. Tiene que ver con la dinámica del programa, no porque queríamos hacerla con pie grande”

“Fui a la Mesa del Hambre sin ningún tema político, fui para colaborar con el país como lo hemos hecho siempre”

“Es difícil establecer un análisis sobre la gestión de Alberto Fernández en medio de la pandemia”

“Me encantaría que se pueda hacer la Copa América en Argentina”

“Me tomé licencia porque pienso que hoy no le puedo dar a San Lorenzo todo lo que necesita teniendo en cuenta que hay una pandemia en el medio. Eso me desacomodó todo lo que uno imaginaba. Hoy tengo que estar 24 horas al día disponible para mi programa de TV por los protocolos y los momentos en los que tenemos que grabar y yo desconocía que esto iba a ser así”

“No aspiro a ningún puesto político” “Me encantaría que algún político se pueda animar y venir al programa”