domingo 5 de diciembre de 2021
Cursos de periodismo

Adelanto de «Campañas electorales para mujeres», de Luciana Panke

¿Cómo hacer una campaña electoral para mujeres impulsando su presencia en la política? ¿Estamos viviendo en este escenario una presencia real o simbólica? ¿Hay diferencias en una campaña electoral por cuestiones de género? Este libro nos ofrece una investigación a fondo del universo femenino en la actividad política, a partir de una mirada crítica, sensible, profesional e integral.

A continuación un fragmento, a modo de adelanto:

 

Capítulo 3 – Mujeres candidatas. ¿Perfiles ideales?

La principal preocupación en este libro es comprender una candidatura femenina. En un momento en la historia de América Latina donde se discute con más vehemencia el liderazgo de las mujeres en la política, he buscado, en los capítulos anteriores, presentar primeramente cuestiones del género femenino para contextualizar lo que hoy vivimos y, posteriormente, escribí sobre campañas electorales. Es hora de hablar sobre tipología de candidaturas femeninas. He planteado la siguiente cuestión: ¿hay imágenes de mujeres que son predominantes en las campañas electorales?

Con ese reto, observé spots electorales de 21 campañas presidenciales en Latinoamérica en la última década para verificar cómo está la presencia femenina. Primeramente, con una muestra de las campañas, observé los spots de candidatas mujeres y llegué a siete estereotipos femeninos más frecuentes. Después, con todas las campañas, sumadas a las entrevistas, llegué a tres “arquetipos” de imágenes de mujeres candidatas, más subtipos complementarios, de acuerdo con lo que presento enseguida.

Con la observación de características del lenguaje fue posible proponer la tipología que presento en este capítulo. Como sabemos, no solamente el contenido del discurso lingüístico nos indica la manera en que las mujeres son representadas en las campañas electorales de otras mujeres, sino que las imágenes, sonidos y aspectos corporales nos regalan informaciones fundamentales para entender cómo funciona eso.

Muestra del universo femenino en campañas de mujeres
La tipología que proponemos está fundamentada en el estudio que realizamos sobre las campañas electorales a Presidencia de la República de candidatas latinoamericanas. Aunque el corpus original de la investigación está conformado por más campañas, aquí presentamos los resultados del análisis de 216 spots de ocho campañas en los últimos años. Buscamos países donde las candidatas lograron vencer, como es el caso de Cristina Kirchner, en Argentina; Dilma Rousseff, en Brasil; Michelle Bachelet, en Chile; y Laura Chinchilla, en Costa Rica. No obstante, también verificamos otras candidaturas. En esta investigación, lo que nos importa no son los resultados en las urnas, tampoco los partidos o vínculos ideológicos, sino cómo fueron las representaciones del universo femenino en esos spots. Argentina (2011), Brasil (2010), Chile (2013), Colombia (2010), Costa Rica (2010), Guatemala (2011), México (2012) y Panamá (2009) son los países investigados.

Lo que percibimos son estereotipos de mujeres que aparecen en los videos de las candidaturas de mujeres. Estereotipos son imágenes mentales respecto de determinados aspectos o estructuras cognitivas que contienen expectativas sobre un grupo o categoría. En ese sentido, la feminidad y la masculinidad son distintos, cada cual con sus características.

De hecho, varones y mujeres son diferentes, la cuestión es que hasta ahora estas diferencias fueron vistas siempre como déficit en el caso de las mujeres y el concepto de diferencia no significa ni mejor ni peor, se ha comenzado a desarrollar desde inicios de los años ochenta y centra su atención en la heterogeneidad y en la posibilidad de que cada individuo aporte sus talentos y estilos particulares dentro de los distintos ámbitos en donde desarrolla sus actividades. (Heller, 2002, p. 48)

Con el estudio, es posible percibir que esos estereotipos relacionados con los roles de las mujeres en la sociedad son muy semejantes en los países analizados. Aunque, como enseñaremos en los ejemplos, las candidatas se presenten como pendientes y guerreras, todavía hay opciones estratégicas donde los consultores sitúan a la candidata en otros roles. En la muestra, observamos dos aspectos:

1.     La candidata en los spots: su imagen, su discurso y todos los aspectos de lenguaje antes citados.

2.     La presencia del universo femenino y otras mujeres en sus spots: discurso sobre agenda de género u otros temas relacionados con las mujeres, mujeres que componen los spots.

Como las candidatas no están presentes en todos los spots transmitidos, elegimos, primeramente, presentar los datos agregando la imagen arquetípica de la candidata y las imágenes de las mujeres en los videos. Con eso, nuestra propuesta reúne las siguientes tipologías iniciales:

La mujer ama de casa
Rol femenino que señala que las mujeres son las responsables de la organización del hogar. Es uno de los aspectos que agregan a las mujeres múltiples responsabilidades en caso de trabajar fuera de la casa o tener hijos y pareja. Es importante destacar que en los discursos sociales se muestra a los hombres como auxiliares de la mujer en las tareas domésticas y no como los responsables de esas actividades. En esa atribución, los hombres aparecen como secundarios y las mujeres como centrales. Es necesario subrayar la diferenciación del espacio público y privado para resaltar ese rol: mientras el hombre parece destacarse en el espacio público, la mujer tiene el hogar –espacio privado– como suyo. En general, es donde la mujer ejerce dominio; a falta de otro espacio para sobresalir, muchas veces lo asume como su lugar de voz.

La mujer guerrera
Aquí están las mujeres líderes, las que luchan y, muchas veces, las que rompen las reglas sociales. Podemos observar dos aspectos en esta tipología. Por un lado, está el liderazgo femenino: mujeres líderes, que hablan por sus grupos, dicen lo que otros no pueden/quieren decir. Son como voceras de determinadas ideas. Por otro lado, también pueden encontrarse otras manifestaciones de ese liderazgo, como la agresividad, asociada con el universo masculino. En esa otra manera de ser guerrera están los discursos duros, las críticas y la masculinización. Son mujeres que se exponen en la política aproximándose demasiado a roles masculinos desde sus ropas, forma de peinarse, tono de voz, contenido de los discursos. Por lo tanto, en esa categoría podemos ver dos subcategorías: la mujer guerrera líder y la guerrera masculina.

La mujer madre
Papel central de la mujer en la sociedad latinoamericana. La maternidad es el rol principal de las mujeres latinas, ese rol está cerca del papel sagrado de generación de una nueva vida y también de la cuidadora de los demás. Mujeres que optan por no ser madres sufren, en buena parte de los casos, prejuicios y, a veces, también necesitan justificar su decisión. De acuerdo con Zaremberg (1989, p. 69), “en América Latina, este papel de ‘supermadres’ se ve alimentado por un sustrato cultural asentado en ‘la reaccionaria cristiandad católica romana que existe en los países latinoamericanos’”. Las supermadres son las superprotectoras, las que tienen la última palabra dentro de la casa y las grandes consejeras de la familia. Es la dominante en el espacio privado de la sociedad.

La mujer pendiente
Es una tendencia del universo femenino estar pendiente de los otros, independientemente de pertenecer a su familia. Maestras, médicas, policías y todas las ocupaciones que representan cuidar del bienestar de los otros están asociadas con esa característica. “Los trabajos que realizan estas madres públicas son considerados femeninos, por ser reproductivos y aun cuando ocurren en espacios públicos, son concebidos culturalmente como extensiones de la maternidad” (Lagarde, 2006. p. 397). En la política, la candidata se posiciona como la que va a cuidar de su gente y es un discurso muy repetido en las candidaturas, aunque no sea algo exclusivo de los discursos de mujeres.

La mujer sumisa
Es la que obedece al hombre o lo considera superior. En sociedades donde la equidad de género no es real y sigue en discusión, es común encontrar mujeres que simulan sumisión o demuestran estar de acuerdo con la dominación masculina. Es la mujer que, no obstante sea la líder, todavía enseña que es dependiente del hombre en algún momento. “Los estudios de género han demostrado que la tendencia ‘exagerada’ de las mujeres a cuidar de los otros se puede interpretar como un comportamiento de sumisión” (Llombart, 2007, p. 38). La sumisión también puede ser percibida en los spots relacionados con otras categorías, como el ama de casa que actúa casi como una sirvienta de los otros moradores del hogar. Aquí también está la mujer subordinada al poder de un varón en la política.

La mujer trabajadora
La situación económica en los países latinoamericanos ofrece a las mujeres una contradicción. Si en las sociedades urbanas es común la búsqueda de una carrera, en lugares más pequeños eso sigue siendo todavía un tabú. Por otro lado, las mujeres que entran en el mercado laboral muchas veces reciben ingresos menores que los hombres. La desigualdad encontrada por diversos investigadores apunta que para las mujeres es más difícil llegar a la dirección de empresas. “La aparición de mujeres en posiciones de liderazgo representa una clara amenaza a los modelos masculinos imperantes en la mayoría de las instituciones” (Heller, 2002, p. 47). El desarrollo económico o la falta de él hace que las mujeres busquen empleos y carreras consolidadas. La mujer es estimulada a estar en el mercado laboral en programas de apoyo a la equidad. Aquí se destaca la capacidad técnica de las candidatas y sus logros dentro de sus campos profesionales.

La mujer sensible
Característica asociada directamente al universo femenino. La sensibilidad puede ser entendida como una manera de percibir el mundo y reaccionar delante de las situaciones. El cuidado a los otros, saber escuchar, usar las emociones para manejar situaciones y ser empático son algunas de las manifestaciones de la sensibilidad. En una campaña electoral, parecer sensible puede ser usado como virtud o defecto. Hay que relacionar esa situación directamente con los roles de lo que significa ser hombre y ser mujer en la comunidad latina. El hecho de “ser hombre” se comprende con la acción, la objetividad y la agresividad. Y “ser mujer” implica ser sensible, subjetiva y pendiente. Esos roles sociales, aunque cuestionables, son los divulgados como “normales”. No obstante, entendemos que todos los seres humanos poseen rasgos del universo masculino y del universo femenino, independientemente de las cuestiones biológicas.

A partir de la exposición de los conceptos de las categorías de análisis, continuamos ahora con los resultados de la investigación empírica. Con los números que ofrezco a continuación, es posible percibir que hay una predominancia de determinados aspectos de las mujeres, en detrimento de otros.

Empezamos ahora por el análisis de la proporción con que cada rol apareció en las campañas de las ocho candidatas. Es importante resaltar que aquí están reunidos los resultados de cómo la mujer se presentó en la contienda y también cómo el universo femenino estuvo ilustrado en los spots de las respectivas campañas.

Los números enseñan que solamente dos roles se presentaron en todos los países: la mujer guerrera y la mujer madre. Ninguno de los demás fue contemplado en todas las muestras. La guerrera representa las luchas de las mujeres por visibilidad y por espacio igualitario en la sociedad. En los spots analizados es posible percibir que el porcentaje más grande en algunos de los países está relacionado con el perfil de las candidatas y el contexto social. Por ejemplo, en Guatemala, la candidata Rigoberta Menchú presentó 65% del estereotipo de la mujer guerrera, lo que apoyó su posicionamiento como líder social y ganadora, en 1992, del premio Nobel de la Paz. Aunque evidenció también el rol de la mujer maternal, la candidata dedicó solo 10% a ese punto.

En segundo lugar está la candidata Balbina Herrera, de Panamá, con 40% de su tiempo en la categoría guerrera. Eso se explica, en parte, por el posicionamiento ideológico como integrante del Partido Revolucionario Democrático (PRD) que, a su vez, forma parte de la Internacional Socialista. En general, los partidos de izquierda y extrema izquierda tienden a mirar a la mujer de manera igualitaria y ellas comúnmente son mujeres más contestatarias.

La candidata que menos tiempo dedicó a esa categoría fue la brasileña Dilma Rousseff pues en su campaña uno de los retos era, justamente, presentarla como una candidata más suave y no radical. Antes de ser candidata, Dilma fue ministra jefe de la Casa Civil del gobierno de Lula y era conocida por su capacidad técnica. Su discurso también era muy técnico, dificultando la aproximación con la población. Además, en su historia política había participado durante su juventud en grupos de extrema izquierda, lo que no era bien visto por camadas más conservadoras de la sociedad brasileña.

Con la breve explicación de las tres biografías, podemos inferir que posicionar o no a la candidata como una mujer guerrera, sea por sus discursos o por el universo femenino representado en los spots, fue una estrategia electoral.

La segunda categoría presente en todas las campañas analizadas es la de la mujer maternal. El porcentaje que la candidata mexicana Josefina Vázquez Mota mostró para ese rol se destaca en relación a sus colegas. En sus spots, 35% presentaron alguna referencia a mujer madre. Para intentar explicar el porqué de eso, estamos de acuerdo con Ramírez, citado por Suárez (2012, p. 291), quien afirma sobre la psique mexicana “exceso de madre, ausencia de padre y abundancia de hermanos”. La madre, por lo tanto, es sobrevalorada y es quien tiene el poder dentro de las familias.

Las menciones de la mujer madre en la campaña mexicana presentaron la suma de la segunda y la tercera posición: 18% en los spots de Dilma Rousseff y 17% en los spots de Cristina Kirchner. “Vivir los estereotipos culturales es cada vez más difícil para quienes son conducidas compulsivamente a vivir existencias imprevistas debido a cambios históricos en la economía, en la sociedad, en el Estado y en particular en la organización sociocultural genérica” (Lagarde, 2006, p. 20). Y eso es perceptible en los spots analizados, pues aunque México, Brasil y Argentina sean las principales economías de Latinoamérica, todavía se valora en gran escala la función reproductiva de las mujeres en detrimento de otros roles.

Teniendo en cuenta cómo se presentan a las mujeres en campañas femeninas, ahora seguimos hacia la parte más importante: una propuesta de perfiles arquetípicos de las candidatas.

Imágenes de las candidatas
Llegamos hasta aquí con una muestra de cómo son representadas las mujeres en campañas electorales de mujeres. Con una investigación cuantitativa y cualitativa llegamos a tres tipos ideales y seis tipos híbridos de imágenes arquetípicas de candidatas. Seguimos con Weber, pues “el método científico consistente en la construcción de tipos investiga y expone todas las conexiones de sentido irracionales, afectivamente condicionadas, del comportamiento que influyen en la acción, como ‘desviaciones’ de un desarrollo de la misma ‘construido’ como puramente racional con arreglos a fines” (Weber, 1964, p. 7). El reto estuvo, justamente, en unir las informaciones recolectadas para proponer tipologías que contemplen la diversidad del género femenino contextualizado en la sociedad latina.

Como ya fue comentado en la presentación del libro, para la realización de ese trabajo se realizaron entrevistas con consultores de 12 nacionalidades (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) sumando 14 horas, 25 minutos y 20 segundos; entrevistas con mujeres políticas de 13 países.

Campañas electorales para mujeres
Una mirada sobre el mundo de las campañas electorales para mujeres en América Latina, desde el análisis de sus spots televisivos.
Publicada por: La Crujía
Fecha de publicación: 11/01/2021
ISBN: 978-987-601-286-7
Disponible en: Libro de bolsillo

Contenido Premium

- Publicidad -

Lo último