miércoles 12 de diciembre
Interesante

El club (científico) de la comedia

Diego Wainstein
Diego Wainstein estará a cargo del curso de stad up científico que organiza el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación

Que la ciencia está intentando acercarse cada vez más a la gente común, no es una novedad. Los programas de difusión científica tienen una presencia cada vez mayor en los medios, y varios exponentes han logrado una popularidad impensable en el siglo pasado. Pero el lenguaje que la ciencia utiliza para acercarse al vulgo, no siempre es el adecuado, y en la mayoría de los casos las ponencias tienden a convertirse en eventos solemnes y aburridos. Con esta problemática como eje, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Argentina lanzó una convocatoria sumamente original, un curso gratuito de Stand Up Científico, que estará a cargo del humorista y profesor Diego Wainstein.


El curso consta de 16 clases que se desarrollarán en la Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985. CABA), y su objetivo es crear monólogos con contenido científico, como una nueva manera de divulgación sobre sus temas de estudio. El contenido incluye diversas técnicas de stand-up, como la búsqueda de personajes, creación de rutinas, la construcción de chistes, el trabajo con elementos y micrófonos, el trabajo vocal, gestual y corporal y la comunicación con el público. A la iniciativa se sumarán también reconocidos comunicadores de la ciencia, que dictarán clases sobre divulgación científica.

Si bien esta modalidad es bastante novedosa en nuestro país, en España ya hay antecedentes: Eduardo Sáenz Cabezón, un matemático español que, luego de ganar el concurso internacional de monólogos científicos Famelab, fundó una novedosa compañía teatral que bautizó “The Big Van Theory” (‘Van’ por el vehículo que los transporta por todo España), un grupo itinerante de investigadores que utilizan el humor para divulgar la ciencia.

Como ellos mismos explican en el prólogo de su libro Si tú me dices GEN lo dejo todo, “para un científico no es fácil ser gracioso”. La idea es utilizar el humor para enseñar ciencia y con ello despertar el interés en el tema. “La ciencia que hay en nuestros monólogos es ciencia rigurosa, no hacemos bromas con términos científicos, utilizando la ciencia para hacer reír, sino más bien al contrario, utilizamos la risa para enseñar ciencia”.

Si te preocupa que tu audiencia se duerme cada vez que presentás un tema, ¡no lo dudes! La convocatoria al curso es abierta para todos los estudiantes y egresados de carreras científicas, sin límite de edad. Los interesados deberán enviar solicitud de inscripción hasta el 23 de febrero [email protected] adjuntando CV corto y una breve explicación sobre por qué desean realizar el curso.

 

Dejar un comentario