martes 18 de septiembre
Interesante

Todo lo que hay que saber a la hora de comprar una impresora

Ya vimos qué mirar y qué dejar pasar al buscar una computadora, un smartphone, una tablet, un televisor HD y una cámara de fotos. Antes de concluir esta guía con los lectores de ebook, es el turno de mirar con microscopio a las impresoras.


Nunca es importante:

– Precio de la impresora
A esta altura ya es sabido que el verdadero costo de las impresoras no está tanto en su precio, sino en el costo de los cartuchos. Entre modelos equivalentes de las distintas marcas no se encontrarán diferencias sustanciales de precio.

– Velocidad del motor
Los fabricantes de impresoras calculan y difunden este valor que no necesariamente se corresponde con el uso real del periférico. Por ejemplo, obtienen este valor con el modo borrador, aunque la mayoría de las impresiones se hagan en modo normal. Para un cálculo estandarizado y más realista, se debe mirar la norma ISO/IEC 24734 Laser Quality Print Speed, que se basa en impresión en el modo por defecto e incluye el tiempo de espera de la página inicial.

A veces es importante:

– Ciclo de trabajo mensual
Este valor es un indicador de la durabilidad de la impresora. De todos modos, un uso promedio nunca excederá en un 10% a 25% este índice.

– Resolución de impresión
Las especificaciones de resolución que dicen estar “optimizadas”, “interpoladas” o “hasta un cierto valor”, son generalmente resoluciones que han sido manipuladas. Las resoluciones reales de 1200 por 1200 dpi reales –poco frecuente– la calidad de impresión es notable.

– Resolución de escaneado
Al igual que a la resolución de impresión, la resolución del escáner suele estar manipualda. Siempre hay que tener en cuenta la resolución optica. Para los propósitos de escaneado general, 300 dpi es suficiente para impresión y 72 dpi alcanza para pantalla. Más resolución determinará un tiempo de escaneo mucho mayor, imágenes más pesadas y un resultado no necesariamente más útil.

Siempre es importante:

– Precio de los cartuchos
Este valor definirá cuánto gastaremos por la impresora a lo largo del tiempo. Tambén hay que descartar los cartuchos “de inicio” normalmente con menor rendimiento, por lo que hay que cambialos más seguido.

– Rendimiento del cartucho
Esta especificación también se conoce como “Page Yield” e indica cuantas cuántas páginas se pueden imprimir antes de secarse/acabarse la tinta. Este número solía pasarse por alto, pero con la norma ISO/IEC se estableció que este dato debía figurar en todos los cartuchos, siendo un valor de comparación válido entre las distintas marcas.

– Doble-faz automático
La posibilidad de imprimir en ambos lados de la hoja ahorra papel y, por lo tanto, dinero. Pero las impresoras con doble-faz manual retrasan el proceso. Con un sistema automático de doble-faz, aparte de dinero y papel, también ahorraremos tiempo.

 

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