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Crecen los casos de disparos protagonizados por niños menores de 3 años en EE.UU.

La semana pasada en Milwaukee un niño mató a su madre de un disparo, luego de encontrar el arma de fuego en el asiento trasero del auto en el que viajaban. El caso cobró atención mundial, dadas las inusuales circunstancias: los niños pequeños rara vez matan gente, intencionadamente o no.


Pero este tipo de sucesos suceden más a menudo de lo que parece. En lo que va del año en Estados Unidos se han producido al menos siete casos en los que niños de 1 a 3 años se hirieron a sí mismos o a terceros:

El 20 de abril en Indiana, un niño de 2 años encontró el arma que su madre dejó en la cartera en la mesa de la cocina, y se disparó causando su muerte.

Al día siguiente, en Kansas City, una niña de 1 año se disparó y mató a sí misma con la pistola de su padre, mientras éste dormía.

El 22 de abril, un niño de 3 años en Natchitoches, se disparó (y murió) luego de apoderarse de un arma de fuego.

El 26 de abril, en Dallas, un niño de 3 años se disparó en el pecho con una pistola que encontró en casa, perdiendo la vida.

El 27 de abril, el niño de Milwaukee disparó y mató a su madre en el auto.

Ese mismo día, un niño de 3 años en Township, se pegó un tiro en el brazo con una pistola que encontró en su casa. Se espera que sobreviva.

El 29 de abril, una niña de 3 años se disparó en el brazo después de tomar un arma de fuego de un coche estacionado en Augusta, Georgia. También se espera que sobreviva.

El año pasado, una investigación del Washington Post informó que los niños estaban encontrando armas y disparando a la gente a un ritmo de aproximadamente uno por semana. Este año, ese ritmo se ha acelerado. Hubo por lo menos 23 disparos con niños involucrados desde el 1 de enero, en comparación a los 18 del mismo período el año pasado.

En la mayoría de los casos, los niños accidentalmente se dispararon sí mismos. Eso pasó 18 veces este año, y en nueve de los casos los niños murieron por sus heridas.

Los niños pequeños dispararon a otras personas cinco veces este año. Dos de esos casos fueron mortales: el incidente en Milwaukee, y el de una niña de 3 años de Alabama, que disparó fatalmente a su hermano de 9 años en febrero.

Estos números representan sólo una pequeña fracción de la violencia armada en la que participan niños. Por ejemplo, el grupo Everytown for Gun Safety encontró al menos 77 casos este año en los que un niño menor de 18 años disparó accidentalmente a alguien. Y hay un universo completamente diferente de la violencia armada en la que se dispara a niños pequeños, intencionalmente o no, por los adultos.

En cuanto a niños pequeños tirando del gatillo, algunos estados se destacan en forma llamativa.

Georgia es el hogar de la mayor cantidad de disparos hechos por niños, con al menos ocho incidentes desde enero de 2015. Texas y Missouri están empatados en el segundo lugar con siete disparos cada uno, mientras que Florida y Michigan están empatados en el cuarto lugar, con seis disparos cada uno.

Se podría pensar que los disparos de infantes son simplemente una muestra de la población: cuanta más gente vive en un área, más pequeños son propensos a diparar a alguien. Pero ese no parece ser el caso. California y Nueva York son dos estados muy poblados que han tenido sólo tres disparos de niños desde el año 2015. E Illinois, donde en Chicago los índices de violencia armada son muy altos, no ha visto un solo niño disparando desde el año 2015.

Esto sugiere que otros factores puedan estar en juego en los estados que ven desproporcionadamente elevado número de disparos por niños pequeños. Missouri y Georgia, por ejemplo, tienen leyes bastante laxas, que regulan cómo se almacenan las armas para evitar el acceso de niños. Por otro lado, Nueva York no tiene tales leyes de acceso, sin embargo, sólo un niño pequeño ha disparado a alguien allí desde el año 2015.

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