Máscaras faciales sostenibles hechas de algas

Un problema con la mayoría de las máscaras faciales actualmente en el mercado es que pueden ser irritantes y causar problemas relacionados con la piel. Y dado que podríamos estar usándolas durante algún tiempo, es fundamental que no solo sean efectivas, sino que también cuiden la piel y sean sostenibles, para que las personas sigan motivadas a seguir usándolas.

La empresa textil sostenible Pyrates creó mascarillas naturales y reutilizables que están certificados por EUROFINS, y siguen la regulación CWA de la Unión Europea.

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Los tapabocas aportan transpirabilidad, cuidando la piel, gracias a su composición interior de PYRATEX® cosmética II. El PYRATEX® es un tejido de punto de alta gama que se fabrica en Europa a partir de fibras vegetales, recicladas o biodegradables.

Todas las fibras vegetales proceden de diferentes plantas, que confieren a los tejidos sus propiedades únicas para el cuidado del cuerpo, probadas y certificadas por institutos textiles europeos.

Para las máscaras, PYRATEX utiliza algas del Atlántico Norte, que luego se transforman en un polvo que se combina con fibra de celulosa.

Gracias al alto contenido de Vitamina E y minerales de las algas, como el sodio, el magnesio y el calcio, el tejido inhibe la formación de especies de oxígeno reactivo libre, formadas en los organismos vivos, que se forman en los organismos vivos al entrar en contacto con el oxígeno, y actúan atacando el material genético de las células.

A continuación, el tejido se mezcla con una fibra de algodón orgánico certificada GOTS, y se crea el hilo utilizando máquinas de hilar. La empresa trabaja con tres hilos diferentes en Italia, Grecia y Portugal, y la tela está acabada en Italia y teñida con tintes naturales. El resultado es una mascarilla para el cuidado de la piel, única en su tipo, fabricada en Europa, certificada por CWA, y reutilizable.

Las máscaras se comercializan en el sitio web de la marca, a un precio de 22 euros cada una.