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Cómo Facebook fomenta los desórdenes alimenticios

Un estudio científico concluyó que las mujeres jóvenes que le otorgan importancia a los comentarios y «me gustas» de Facebook, y con regularidad eliminan sus etiquetas de las fotos, están en mayor riesgo de sufrir trastornos alimenticios (anorexia, bulimia. etc).

Problema: publicar fotos en Facebook nos permite presentar una versión idealizada de nuestras vidas (nuestras cenas bien presentadas, nuestros amigos siempre sonrientes). También podemos publicar las imágenes de nosotros mismos en las que más bellos nos veamos, y anular la selección de las que no nos gustan. Y esto distorsiona la realidad.


Como un nuevo estudio publicado en el International Journal of Eating Disorders (Revista Internacional de Desórdenes Alimenticios), «Facebook representa una fusión ubicua de dos influencias sociales vinculadas con el riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación a través del refuerzo del ideal de delgadez: los medios de comunicación y los pares».

Metodología: Los investigadores de la Universidad Estatal de la Florida hicieron tomar una evaluación sobre hábitos alimentarios a 960 estudiantes universitarias mujeres para determinar qué tan desordenada era su forma de comer. También preguntaron a las estudiantes cuánto tiempo pasaban en Facebook cada semana. De esa muestra, reclutaron a 84 mujeres con una edad promedio de 18 años para un segundo estudio.

A algunas de los participantes se les pidió que iniciaran sesión en Facebook y pasaran 20 minutos en el sitio. Se pidió a las demás que estuvieran 20 minutos investigando ocelotes en Wikipedia, y que vieran un video de ese animal en YouTube. «El grupo de control fue diseñado para que coincida con las condiciones experimentales sobre la exposición a un texto contra las imágenes, mientras que la eliminación de alguna de las imágenes relacionadas con el cuerpo humano», explica el estudio.

Una vez que hicieron sus tareas asignadas de Internet, las participantes dieron cuenta de su actual preocupación por su peso y forma, y cuánto querían hacer ejercicio. También completaron una encuesta sobre hábitos alimentarias, y respondieron preguntas sobre su uso típico de Facebook y si los 20 minutos que pasaron en la red social era normal para ellos.

Resultados: Ambos estudios encontraron una correlación entre el tiempo gastado en Facebook y puntajes más altos de desórdenes alimenticios, aunque en el segundo la relación no fue estadísticamente significativa. (Los investigadores sugieren que esto puede ser debido al menor tamaño de la muestra del segundo experimento).

Había ciertos comportamientos de Facebook, sin embargo, que se asociaron significativamente con los trastornos alimentarios: «Los participantes con mayores desórdenes alimentarios demostraron darle una mayor importancia recibir comentarios sobre su estado y fotos, y una mayor importancia recibir «me gusta». También se suelen des-etiquetar a sí mismos con más frecuencia y tienden a comparar sus fotos a los de sus amigas.

Implicaciones: En este estudio se encontró una «significativa pero pequeña» asociación entre el uso de Facebook en general y los trastornos alimentarios. Parece que con Facebook, al igual que con cualquier herramienta, depende de cómo se la usa. Las mujeres jóvenes en este estudio tenían un mayor riesgo cuando pasaban más tiempo desetiquetándose de fotos y comparando sus fotos a los demás, «tal vez con el fin de eliminar las fotografías poco favorecedoras y minimizar la oportunidad de convertirse en el blanco de la comparación social hacia abajo». Del mismo modo, las personas que publican en Facebook con la esperanza de provocar respuestas positivas estaban más en riesgo. Facebook es sólo un lugar más donde las personas pueden estar expuestas a los estándares de belleza poco realistas.

«Ahora, las mujeres tienen un espacio constante y activo para ser parte en la comparación social con los pares que pueden simultáneamente retratar y reforzar el ideal de delgadez», dice el estudio.

Via Study: Facebook Use Patterns That Predict Disordered Eating