jueves 6 de octubre de 2022
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Entrevista a Vera Farmiga, Susan Downey y David Dobkin por El Juez

En El Juez Robert Downey Jr. es Hank Palmer, un abogado de la gran ciudad, quien regresa al hogar de su niñez en donde su distanciado padre, el juez de la ciudad (Robert Duvall), es sospechado de haber cometido un asesinato. Se embarca en la misión de descubrir la verdad y en el camino, se reencuentra con la familia que abandonó muchos antes antes. Protagonizan junto a Downey Jr. y Duvall Vera Farmiga y  Billy Bob Thornton.

Vera Farmiga: 

Escuché tantas historias… mi papá me contó tantas historias de Argentina de cuando creció. Desde entonces no volvió. Muero por ir.

Es una gran ciudad en un gran país. Pero la ciudad es muy distinta al resto. Espero que vengas.  ¿Tenés un buen acento español?

Tuve ocho años de práctica en la escuela. Comprendo bien, pero espero que me sirva cuando vaya a Sudamérica.

Podés hablar con Freddie [Highmore, su compañero en la serie Bates Motel] que habla fluido el español de España.

Te voy a mostrar una foto de él graduándose en Cambridge. (sacá su celular. En la foto está Freddie con atuendo de graduado y un diploma en su mano sonriendo)

Es muy bueno: lo entrevisté y su español es genial.

Lo sé.

Este tipo de películas ya no las hacen más los estudios.

Sí, no recuerdo cuando fue la última vez que lloré tanto por terminar de filmar. Creo que hay algo vintage en ella: la fragilidad de la raza humana. Pienso en las películas de estudios que ahora son victorias de superhéroes mientras que la fragilidad de la humanidad es lo interesante, que es lo que explora este film.

Tu personaje es interesante porque decide quedarse. Siempre elige lo que hace.

Es una buena persona y el primer amor siempre te afecta física y emocionalmente. Hay una conexión neurológica que tenés que hace que quieras estar siempre con esa persona porque es tu primera experiencia con el amor. Es una marca: un impacto que dura. Seguro… ¿de qué estábamos hablando?

De las elecciones, de quedarse. Fue una elección.

Me perdí… Sí, bueno, Hank [Robert Doweny Jr.] no siempre está corriendo porque la ciudad en sí lo eleva. Ella sabe que no se puede escapar de una ciudad, de una cosa, sino de personas y relaciones. Ella pudo convertirse en una persona orgullosa y exitosa al quedarse allí: no hay que pedir disculpas por amar la ciudad. Es una mujer triunfadora. Su única tristeza en su vida es que Hank la abandonó y hay algo en el medio de esos 25 años en que se separaron que nunca pudieron ser rellenados. Ella lo ama pero nunca dejará ese lugar. Pero la vida de Hank en la ciudad tampoco es demasiado feliz porque no puede detener ese círculo destructivo que tiene con su familia. Sam ama a Hank, pero Hank se ama a sí mismo. Y parte de eso tiene que ver con el enojo y resentimiento que tiene con su padre.

En los últimos años interpretaste a muchas madres. ¿Qué te atrae?

Supongo que a mi edad sos madre o no lo sos. Tenés 50% de probabilidades. Es gracioso porque en la última década de mi vida en los roles en los que no interpreto madre está un film que se llama Never Forever y The Vitner’s Luck y en ambos casos eran mujeres que querían ser madres. Ese era el conflicto de Never Forever: una mujer solitaria. A esta edad no sé… es algo que ya es parte integral de mis roles, pero creo que hay cierta independencia en ellos porque esta madre protege a sus hijos y trabaja.

En Up In The Air ella es una madre, aunque uno no lo sepa.

Sí. No lo sé.

¿Vas a volver a dirigir?

Me encantaría, no encontré una historia todavía. Hay algo pero todavía no está en las cartas: debería ser de muy bajo presupuesto, yo debería tener el control creativo completo. La producción está fuera de discusión porque no tengo tiempo: soy madre.

Tus padres son de Ucrania ¿Qué opinás de la situación actual del país?

En las últimos meses me interesó solo el mundial de fútbol.

¿Cuál es tu equipo favorito?

Debería decir por obligación USA, pero siento afecto por Brasil y Argentina. Mi papá vivió ahí y para él es muy importante Argentina, cada tanto habla en español con la familia. Para mí ese país es un misterio desde mi infancia. Mi hermana se casó con un hombre de San Pablo, así que siento afecto por ambos.

Susan Downey, productora y David Dobkin, director:

017

Esta es una película de esas que los estudios ya no hacen. ¿Cómo lo lograron?

Susan Downey: David [Dobkin] tuvo una idea que lo inspiró, algo que tenía que ver con la relación con su madre. Me trajo un borrador y se lo mostró a Robert [Downey, Jr.] y por fortuna era la película que él y yo queríamos hacer, una guiada por los personajes. Él quería una película como Dog Day Afternoon y yo Broadcast News. Teníamos trayectorias muy distintas. Así que estábamos muy por debajo del radar de Warner Bros. y ellos fueron generosos para sostener el proyecto, nosotros no nos pusimos exigentes con nosotros mismos. Tratamos de cultivar la historia junto a Downey y el presidente de nuestra compañía, trabajamos por un par de años hasta que sentimos que era el borrador era el definitivo. Era la historia que queríamos contar: con personajes, escenas trabajadas y giros inesperados. Finalmente Robert quería sumarse a un gran material: dos cosas necesarias para convencer al estudio. Nos ayudaron todo el tiempo.

Los dramas de juicios tienen que ver con los thrillers, pero aquí es un accesorio para un drama familiar. ¿Cuál es su influencia? ¿Alguna película de Douglas Sirk de los ’50?

David Dobkin: ¿Tenés alguna en mente?

Quizás.

DD: Bueno, To Kill A Mockingbird viene a mi mente. Quería hacer una película como Kramer vs. Kramer o Ordinary People. Qué sucede cuando descubrís que debés encargarte de tu padre. Es una historia sobre sanar heridas pasadas en un momento determinado de la vida porque todos tenemos relaciones familiares complejas. No sé si la gente lo percibe como algo original o no pero fue una creación original nuestra. No queríamos que sea una película de drama en la corte. Queríamos que fuera la oportunidad de Hank para descubrir la verdad de su padre que tiene que ver con jurar decir siempre la verdad. Era lo bello de esa situación que construíamos. Es una película sobre la familia, un drama humano, no un drama de la corte con un testigo y esas cosas.

SD: Buscamos el balance perfecto, que haya tanta corte como para que sea legítimo cuando Hank trae a su padre al estrado y no le pregunta sobre el caso sino sobre su pasado.

Pregunto sobre Douglas Sirk porque la fotografía me recuerda a ese período y Janusz Kaminski con esa paleta casi sepia.

DD: Bueno, él contribuyó mucho a la película porque el director de fotografía debe contar la historia a través de las imágenes y él tiene un balance perfecto entre el estilo artístico y comercial. Pero sin alejarse tanto de la realidad humana.

¿Qué otros proyectos tiene Robert Downey?

SD: Bueno, nada específico. Aunque queremos encasillar a esta película como una de esas conducidas por personajes. Lo otro que es importante es que estamos esforzándonos económicamente: esperamos que esta sea un éxito. Así que estamos con varios proyectos como otra película de Sherlock, algo basado en Perry Mason, otra basada en una historia real de un chico que hizo algo en su pasado. Para Robert el verano es un espacio para producir y contar nuevas historias.

¿Como director consideraste distintos tipos de actuación? Porque Robert es de trabajar con el método y Billy Bob Thornton es más de hacer una sola toma.

DD: Depende del personaje. A veces los diferentes estilos funcionan porque la gente trata de sacar algo real de ellos. Pero siempre que tengas gente de distintos ámbitos será diverso. Downey es iluminador, puro instinto y talento crudo. Para ser honesto Robert Downey Jr. es el más talentoso para llegar a lugares vulnerables. Nada lo avergüenza, lo hace en cualquier momento. Conozco a muchos actores que entrenan mucho para poder ser vulnerables y realistas en esa reacción. Robert lo hizo siempre muy crudo, sé que no es fácil: cuando llora en la corte yo tenía muchos planos cubriéndolo y durante dos días estuvo trabajando sin parar. Yo le preguntaba si estaba bien cada vez que terminábamos una toma y se secaba las lágrimas y preguntaba cuándo comenzábamos la próxima toma. Generalmente tenés que cubrir todas las tomas la primera vez: el gran angular, el primer plano, todo porque después necesitan tiempo para recuperarse. Fue divertido y es real porque los actores quieren entrar a un cuarto y encontrarse con lo inesperado.

Debe haber sido liberador para vos tener a alguien como Robert.

DD: Honestamente es como manejar una Ferrari y después de haber en un Prius toda tu vida. No hay nada que no pueda o no quiera hacer, trae siempre ideas. Él puede actuar con cualquier cosa y es muy divertido trabajar con él. No tenía que perseguirlo porque sus instintos son fascinantes. A veces tenés un plan y lo que él hace es más interesante. Es muy generoso con sus compañeros, respeta sus performances. Yo traté de no dirigirlo de más. Fue grandioso, será difícil que me acostumbre a otro después.

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