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Qué pasa cuando un profesor usa un chatbot como ayudante

Un profesor de Georgia Tech contrató a Jill Watson, un asistente bastante peculiar para ayudar con su clase este año. A lo largo del semestre respondió todas las preguntas online de los estudiantes, para aliviar el exceso de trabajo del equipo docente.


Lo curioso en este caso es que Jill Watson es, de hecho, un robot.

Ashok Goel, profesor de ciencias de la computación, no reveló la verdadera identidad de Watson a los estudiantes hasta después de finalizados los exámenes finales.

Los estudiantes no podían creerlo. «Siento que soy parte de la historia debido a Jill y a esta clase!», escribió uno, en el foro online de la clase.

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Ahora Goel está formando una empresa para llevar el chatbot al resto del mundo académico. Si bien su plan no prevé la sustitución de ayudantes o profesores por el chatbot, espera que las capacidades de pregunta-respuesta del bot se convierta en un activo invaluable para los MOOC (massive online open courses), donde los estudiantes abandonan a menudo, y por lo general no tienen la oportunidad de interactuar con un instructor humano. Con una mayor interacción similar a la humana, Goel espera que el aprendizaje online pueda llegar a ser más atractivo para los estudiantes, y dar lugar a mejores resultados educativos.

«Para mí esto es un gran desafío», dijo Goel. «La educación es una gran prioridad para la humanidad.»

Al inicio de este semestre Goel proporcionó a sus estudiantes una lista de nueve ayudantes académicos, incluyendo a Jill, el servicio de preguntas y respuestas automatizado desarrollado por Goel, con la ayuda de algunos de sus estudiantes e IBM.

Goel y su equipo reciben más de 10.000 preguntas por semestre de los estudiantes en el foro online del curso. Muchas veces las mismas preguntas una y otra vez. La primavera pasada empezó a preguntarse si podría automatizar las respuestas a tantas preguntas repetidas.

En la búsqueda de la tecnología que pudiera ayudar, Goel instaló un IBM Watson, que había utilizado para varios otros proyectos. Watson, un sistema de inteligencia artificial, fue diseñado para responder preguntas, por lo que parecía una buena elección.

Para entrenar el sistema para responder a las preguntas correctamente, Goel lo alimentó con mensajes del foro de semestres anteriores de la clase. Esto dio a Jill una amplia experiencia en preguntas comunes, y de la forma en la que debe ser contestada.

Goel probó el sistema privado durante meses, pidiéndole a sus ayudantes que examinaran si las respuestas de Jill eran correctas. Goel ajustó el software, añadiendo más capas de toma de decisiones. Eventualmente Jill llegó al punto en que sus respuestas eran lo suficientemente buenas.

«No puedo crear un caos en mi clase. Jill tenía que ser casi perfecto, como un ayudante humano o como yo «, dijo Goel.

El sistema está autorizado a responder a las preguntas sólo si calcula que su respuesta será 97% confiable o más. Goel encontró que el umbral que podía garantizar el sistema era exacto.

Hay muchas preguntas que Jill no puede manejar, y dichas cuestiones se reservan para ayudantes humanos.

Goel planea usar Jill nuevamente en su clase del próximo semestre, pero es probable que cambie su nombre, para que los estudiantes tengan el reto de tener que adivinar qué ayudante de la clase no es humano.

«Algo muy divertida en esta clase fue que una vez que los estudiantes supieron de Jill, estaban super motivados y dedicados. Nunca he visto este tipo de motivación y compromiso «, dijo Goel. «Es una hermosa manera de enseñar la inteligencia artificial.»

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