domingo 9 de diciembre
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Tips para no romper la dieta si comés afuera

¿Tenés una comida fuera de tu casa y no querés arruinar el esfuerzo que hiciste durante la semana? Te damos algunos consejos para cuidar tu línea en el restaurante.


1 – Pedí que retiren la panera
Si estás hambrienta, es probable que te abalances sobre el pan que el mozo acerca a tu mesa cuando te entrega el menú. El resultado es que, sin haber comenzado tu comida, ya ingeriste alrededor de 300 calorías que pueden marcar una diferencia en la balanza. Sencillamente pedí que se lleven el pan para no tentarte. Para evitar la voracidad excesiva, comé algo ligero como una fruta un rato antes de salir hacia el restaurante.


2 – Prestá atención a las calorías ocultas

Las verduras suelen estar horneadas en ríos de aceite, las ensaladas condimentadas con aderezos con alto contenido de grasa, las salsas suelen contener crema y los quiches y soufflés de vegetales están hechos con manteca. Cuanto más sencillo sea tu plato, menos calorías ocultas estarás consumiendo. Pedí verduras al vapor, aderezá tu ensalada con una o dos cucharadas de aceite de oliva y limón o vinagre, alejate de las preparaciones que contengan demasiados ingredientes. ¿Las pastas? procurá que no sean rellenas y acompañalas con salsa de tomates y solo una cucharada de queso parmesano.


3 – Controlá el tamaño de tu porción

Si bien la tendencia está disminuyendo, muchos restaurantes ofrecen platos demasiado grandes, cargados de calorías. Normalmente comerías la mitad de la porción que te sirven. ¿Por qué terminarla, entonces, si ya estás satisfecha? Si sos de las que aman limpiar su plato, simplemente pedí una entrada en vez de un plato principal.


4 – Eligí la opción saludable

Una pieza de pollo sin piel o carne magra con vegetales al vapor o una ensalada verde son las combinaciones ideales para saciarte sin romper tu dieta. Otra alternativa muy saludable y deliciosa es salmón o cualquier pescado grillado, también acompañado por vegetales o incluso una patata al vapor. Hoy en día muchos restaurantes ofrecen opciones livianas y detallan la información nutricional de los platos, así que aprovechá esas sugerencias. Si te decidís por una ensalada, pedí que no incluyan los croutons, que no son otra cosa que trocitos de pan fritos en aceite y cargados de grasa. ¿No podes evitar el postre? No te preocupes: casi todos los lugares ofrecen al menos un postre liviano con fruta fresca.

 

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