miércoles 23 de enero
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Instala joyería falsa para robar un diamante de USD 300.000

Un estafador tailandés fue arrestado recientemente y acusado de robo después de llevar a cabo un sofisticado plan, que incluía la creación de una joyería falsa y atraer a un hombre de negocios indio, para robar un valioso diamante.


El hombre arrestado por el ingenioso robo, Pipatpongpat Suksawatpipat, de 59 años, fue una vez un próspero comerciante de joyas, pero tuvo dificultades cuando se convirtió en adicto a los juegos de azar hace unos años. Pasó de ser una de las personas más ricas de Chanthaburi, a tener solo 40.000 baht (USD 1.200) a su nombre, pero recientemente puso a trabajar esa pequeña cantidad de dinero, y logró una estafa que haría que cualquier ladrón que se precie se pusiera celoso.

En tan solo una semana, logró alquilar un espacio comercial y convertirlo en una joyería falsa, atraer allí a un joyero indio con un diamante de USD 300.000 y, finalmente, robar ese diamante antes de la puesta del sol. Por desgracia, su éxito duró poco.

Según fuentes policiales, Pipatpongpat pensó mucho en su plan. Había conocido al vendedor de joyas Jain Vaiphav en una feria de joyería hace algún tiempo, y los dos habían intercambiado sus números de teléfono. Se habían mantenido en contacto después de eso, y cuando el estafador se enteró de que Vaiphav había puesto a la venta un diamante de 10 millones de baht, comenzó a armar un plan para sacarlo de sus manos, sin tener que pagar la factura.

Pipatpongpat solo tenía 40.000 baht (USD 1.200) para gastar, pero los aprovechó muy bien. Pagó 10.000 baht para alquilar un espacio comercial en la calle Sriphaya de Bangkok, justo una semana antes del robo, y otros 20.000 baht para que pareciera una joyería. También reemplazó la cerradura de la puerta de vidrio de la tienda por una automática, que garantizaría su escape seguro. Utilizó el resto de su dinero para contratar a un trabajador camboyano que lo ayudara a conducir una motocicleta después de robar el diamante.

Después de ordenar todos los detalles, Pipatpongpat Suksawatpipat llamó al joyero indio, expresando su deseo de comprar el diamante, e invitándolo a su joyería para que pudiera examinarlo en persona. Vaiphav, que aparentemente no sabía nada sobre la adicción al juego y la situación financiera del estafador, aceptó la invitación y, junto con un socio, visitó la falsa joyería alrededor de las 3 de la tarde del martes pasado.

Después de sentarlos en la tienda y charlar un poco, Pipatpongpat le preguntó si podía ver el diamante. Lo inspeccionó, pero le dijo a Vaiphav que también necesitaba verlo con luz natural, antes de tomar una decisión. Tan pronto como salió de la tienda, rápidamente trabó la puerta de vidrio que se cerraba automáticamente, dejando al empresario indio y su compañero encerrados. El conductor contratado se detuvo fuera de la tienda, y Pipatpongpat se escapó con su premio. Según los informes, todo sucedió en solo tres minutos.

Jain Vaiphav sufrió laceraciones en su mano después de romper la puerta de vidrio en un intento desesperado de detener al ladrón, pero no fue lo suficientemente rápido. El empresario estafado notificó a la policía local de inmediato y se emitió una orden de arresto para Pipatpongpat Suksawatpipat. Se realizó una búsqueda en todo el país, así que Pipatpongpat puede considerarse afortunado por haber permanecido en libertad hasta el viernes, cuando finalmente fue capturado en un puesto de control de inmigración en Chanthaburi, mientras trataba de huir a Camboya con su esposa.

Durante el interrogatorio, el astuto estafador le dijo a los investigadores que simplemente había querido conseguir algo de dinero para satisfacer su adicción al juego. Aunque las fuentes policiales estaban convencidas de que todavía encontrarían el diamante en su poder, ya que mover una roca tan valiosa en tan poco tiempo sería casi imposible, Pipatpongpat les dijo que ya se la había vendido a un hombre vietnamita que conoció en un casino, por solo 500.000 baht (USD 15.000), o sea 20 veces menos que su valor de mercado.

El joyero indio le dijo a los medios tailandeses que en 20 años de hacer negocios, nunca había oído hablar de semejante estafa. Se declaró increíblemente estresado por todo el asunto, y desesperado por recuperar el valioso diamante.