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La moral de los inmorales

El presidente de la Nación Javier Milei incorporó esta semana un nuevo argumento discursivo. A la llamada “batalla cultural” le agregó la idea de “batalla moral”. Lo hizo el mismo día en que abrió las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación con el discurso más vulgar y violento de la historia democrática. Según un informe de la organización Chequeado profirió un insulto cada cien segundos. Los agravios fueron expresados a los gritos sobre empresarios y legisladores de la oposición que no fueron exhibidos en ningún momento por la televisión pública, en la transmisión más stalinista que se recuerde.

Por otro lado, la misma plataforma de chequeo detectó siete afirmaciones falsas en la iracunda exposición: dijo que incorporaron 600 mil chicos a la AUH y sólo fueron 96.802. Dijo que en su gestión no aumentó el desempleo y la tasa, según datos oficiales, subió del 5,7 al 6,6 por ciento. A la hora de hablar de “la herencia” dijo que el gobierno anterior se fue con 30 por ciento de trabajadores pobres, pero la cifra real fue del 18,9. Dijo que incrementaron la prestación Alimentar en un 137 por ciento y, en términos reales descontando la inflación, decreció en un 22 por ciento. Hay más. En definitiva, el presiente no sólo insultó y gritó, también mintió.

En la misma semana se confirmó que el gobierno decidió desconocer dos leyes vigentes que determinan la financiación de las universidades públicas y las prestaciones de las personas con discapacidad. En este último caso, también está incumpliendo un fallo judicial. En la lógica oficial: ¿para qué universidades, escuelas técnicas y ciencia en un país sin industria?

La cruzada moral se completó con la designación de las nuevas autoridades del Ministerio de Justicia. Colocó allí a Juan Bautista Mahiques, uno de los funcionarios judiciales que aceptó dádivas del Grupo Clarín en su visita de octubre de 2022 al enclave turístico Lago Escondido junto a otros cuatro jueces (entre ellos su padre, el camarista Carlos Mahiques). Nunca respondió a estas preguntas porque lograron hacer caer la investigación: ¿Fueron a recibir instrucciones? ¿Sobre qué temas? ¿Hicieron otros viajes? ¿Por qué viajaron con agentes de la Side? ¿Qué otros empresarios les dieron “regalos”? ¿Los siguen recibiendo? Mahiques, cuya ambición sólo puede compararse con su falta de ética, responde al operador judicial Daniel Angelici y tiene una excelente relación con Chiqui Tapia, el polémico titular de la AFA.

El cargo de viceministro fue otorgado a Santiago Viola, un abogado que estuvo imputado en la Justicia Federal por plantar testigos falsos y estuvo preso acusado de un homicidio culposo. Difícil imaginar un mejor currículum. En 2015 cuando defendía a los hijos de Lázaro Báez preparó a dos testigos, que luego fueron condenados por mentir, para que dijeran que el juez federal Sebastián Casanello había estado en la Quinta de Olivos para reunirse con la entonces presidenta Cristina Kirchner. Fue indagado y aunque se comprobó que sus testigos ni siquiera habían estado en Olivos, finalmente la Cámara de Casación lo exculpó.

Mientras apelaba a sus contactos para zafar de esa causa, el sábado 3 de noviembre de 2018, Viola al comando de un BMW chocó en el kilómetro 19 de la Panamericana y desde atrás a un Peugeot 207 conducido por el policía Ángel Zaragoza. Como consecuencia del choque, murió uno de los ocupantes del vehículo que viajaba en el asiento trasero: Leopoldo Maidana, de 65 años. Viola se negó a hacerse el control de alcoholemia. Estuvo detenido un fin de semana. En la causa por homicidio culposo Viola terminó sobreseído después de alcanzar “un acuerdo de reparación total del daño”. ¿Otro milagro laico de la justicia nacional?

El día del furibundo discurso de Milei, el doctor Santiago Viola estuvo en un palco del Congreso junto a Lule Menem, mano derecha de Karina Milei. Tanto él como Mahiques son ahijados políticos de la hermana del presidente. En el Poder Judicial relacionan sus designaciones en el gabinete con un nuevo intento por hacer naufragar las causas que involucran a la Secretaria General de la presidencia y a los Menem con los pedidos de coimas en el expediente que ya tiene procesados a Diego Spagnuolo, entre otros ex funcionarios libertarios. Allí se los menciona de forma directa como receptores de dinero espurio. También se pretenderían voltear -aunque la pesquisa del fiscal Taiano marcha en cámara lenta-  la causa por la defraudación en el caso $LIBRA que tiene como involucrado directo a Javier Milei. El sábado pasado, el diario La Nación difundió la existencia de un contrato entre el Presidente y Hayden Davis, que tira por tierra la idea de que la estafa surgió de una concatenación de casualidades.

Realmente es un buen momento para plantear una batalla moral en Argentina.