Esta ruta en zigzag de 18 curvas es la pesadilla de cualquier conductor

La carretera de Lingpaishi sirve como el único vínculo terrestre para los 137 habitantes de la comunidad de Tian Ping, en el suroeste de China. Esta vía de comunicación une a la aldea con la carretera provincial 201 a través de un trazado que recorre 3,7 kilómetros entre dos grandes acantilados en el condado de Wuxi. El diseño de la ruta responde a la necesidad de integrar a las 37 familias locales con los servicios básicos de la región de Chongqing desde su construcción en 2012 y su pavimentación definitiva en 2019.

El tramo más crítico de la infraestructura mide 453 metros de extensión y cuenta con 18 giros en horquilla de extrema estrechez. La pendiente en los sectores más inclinados alcanza el 36 por ciento, lo que exige una precisión absoluta por parte de los conductores. El camino dispone de áreas especiales en los vértices de las curvas para que los vehículos completen las maniobras, ya que el ancho de la calzada impide dar la vuelta o retroceder de forma segura.

El tránsito por el sector del zigzag requiere el uso obligatorio de la primera marcha en todos los automóviles para mantener el control del motor. Los conductores emplean velocidades mínimas para sortear el patrón cerrado del trazado y evitar incidentes en los acantilados. Debido a estas condiciones físicas, la normativa local prohíbe el acceso a camiones, autobuses y remolques, pues sus dimensiones imposibilitan el giro en las esquinas del trayecto.

La construcción de la vía permitió que el tiempo de viaje hacia los centros urbanos cercanos disminuyera de forma considerable para los residentes. El gobierno local destinó recursos para asegurar que la superficie de rodamiento soporte las inclemencias del tiempo en esta zona montañosa. Estas mejoras facilitan el acceso de vehículos de emergencia y el traslado de productos agrícolas locales que antes quedaban aislados por la falta de rutas transitables.

Expertos en vialidad consideran que este trayecto es uno de los más desafiantes del sistema de carreteras chino debido a su diseño compacto. El mantenimiento constante de la señalización y de los bordes de la calzada resulta vital para prevenir accidentes en un entorno donde el margen de error es nulo. La infraestructura de Wuxi permanece como un testimonio de los retos logísticos que implica la integración de pequeñas comunidades en paisajes de alta montaña.

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