Un estudiante de apellido Lin fue descubierto el pasado 1 de julio cuando utilizaba lentes equipados con inteligencia artificial para copiar en un examen en la Universidad Agrícola del Sur de China, ubicada en la ciudad de Guangzhou. El personal de supervisión detectó la maniobra apenas diez minutos después de comenzar la prueba debido a un destello inusual en los anteojos. Este hecho expone una tendencia creciente en el país asiático, donde los alumnos buscan asegurar su ingreso a instituciones de educación superior mediante el uso de tecnología avanzada.
El dispositivo incautado corresponde al modelo de anteojos inteligentes Leqi, un producto que cuenta con la integración de cuatro grandes modelos de lenguaje artificial: Deepseek, Tongyi Qianwen, Zhipu y Doubao. Este sistema tecnológico permite a los usuarios buscar y resolver problemas de forma visual sin necesidad de emitir comandos de voz. El diseño facilita la resolución automatizada de las preguntas mediante la captura de imágenes directas del papel del examen.
El método de operación del alumno consistía en presionar el marco de los lentes cerca de la sien para fotografiar las preguntas y esperar la recepción de las respuestas. El estudiante intentó tapar el diodo emisor de luz incorporado en la montura que se activa con cada captura. Sin embargo, el personal docente advirtió un reflejo de color verde que se proyectaba a través de los cristales desde ciertos ángulos de visión, lo que motivó la interrupción del examen y la posterior confesión del implicado.}

La noticia obtuvo una rápida difusión en las redes sociales locales, donde otros estudiantes compartieron métodos para evadir los controles mediante el uso de calcomanías opacas de bajo costo que tapan la luz del dispositivo. El mercado digital registra un aumento en la oferta de alquiler de estos equipos por valores que inician en los 200 yuanes. Los proveedores de estos servicios también distribuyen manuales instructivos que enseñan a configurar los dispositivos en modos silenciosos y de bajo brillo para evitar sospechas.
Este tipo de fraudes académicos ocurre de manera recurrente en distintas provincias de China como Hubei, Henan y Pekín, lo que genera preocupación en el cuerpo docente por la falta de preparación de los centros de evaluación ante la tecnología de consumo. Lin Che, gerente de producto especializado en lentes inteligentes, advirtió sobre la evolución de estos dispositivos en el corto plazo: «En el futuro cercano, los lentes con inteligencia artificial serán casi indistinguibles de los convencionales, lo que dificultará aún más el trabajo de los supervisores». Por el momento, la única medida de prevención aplicada en las aulas consiste en realizar revisiones manuales minuciosas a todos los alumnos que asisten con anteojos de marco grueso.






