El cineasta Travis Bible publicó un breve video creado con la herramienta Google Veo 3 para demostrar cuán fácilmente los videos generados con inteligencia artificial (IA) pueden engañar incluso a personas cercanas, como padres o abuelos. El objetivo de la pieza es alertar sobre los riesgos de los deepfakes y explorar cuán rápidamente estas tecnologías están evolucionando.

«Hice este video para mis padres. Y quizás también para los tuyos. Internet ya tenía un problema de veracidad. En malas manos, los generadores de video con IA podrían empeorarlo aún más», explicó Bible en la presentación de su trabajo. El video busca alertar sobre posibles estafas y engaños mediante videos falsos, un riesgo que se vuelve más difícil de detectar a medida que la calidad de estas herramientas mejora.
La inspiración para el proyecto surgió tras ver un caso concreto. «El otro día vi un video de una abuela que creyó que una escena del videojuego Grand Theft Auto era un noticiero real. Y ahora Google lanzó Veo 3, que es cientos de veces más realista que eso. Así que… estamos bastante cocidos. Pero tal vez este video ayude a que la situación no escale tan rápido», comentó.
Los deepfakes han sido utilizados en diversas estafas que han afectado tanto a individuos como a empresas. En un caso, una mujer fue engañada por un video deepfake del actor Owen Wilson, creyendo que mantenía una relación con él, lo que llevó a pérdidas económicas y emocionales. En otro incidente, la empresa británica Arup fue víctima de una estafa en la que un empleado transfirió 25 millones de dólares tras participar en una videollamada falsa con supuestos ejecutivos de la compañía.

Expertos advierten que la proliferación de deepfakes puede erosionar la confianza pública en la información y las instituciones, y subrayan la necesidad de desarrollar tecnologías y marcos legales que permitan detectar y regular el uso de contenidos sintéticos. La facilidad con la que estos contenidos pueden engañar a públicos menos familiarizados con las tecnologías digitales, como los adultos mayores, subraya la necesidad de educar sobre los riesgos y enseñar a identificar señales de posibles fraudes.






