Cómo usan la IA los autores de newsletters

Más de 2.000 editores de la plataforma Substack fueron consultados sobre sus usos, percepciones y expectativas en torno a la inteligencia artificial. El sondeo, publicado el 24 de julio de 2025, abarcó perfiles diversos: desde autores bestseller hasta creadores de contenido gratuito, con representantes de newsletters, pódcasts, ilustración y video.

Según el informe, el 45% de los encuestados afirmó utilizar herramientas de IA, frente al 52,6% que no lo hace. Entre quienes sí las emplean, se observa una mayor concentración de hombres mayores de 45 años, especialmente en categorías como tecnología y negocios. La adopción no mostró una correlación clara con el nivel de ingresos, pero sí con el tipo de contenido: quienes publican sobre tecnología o finanzas tienden a usarlas más, mientras que quienes escriben sobre literatura o arte lo hacen menos.

El uso principal de la IA se concentra en tareas de investigación, generación de ideas, asistencia en la redacción y creación de imágenes. También se utilizan para reutilizar contenido, transcribir audio y traducir a otros idiomas. Las funciones menos extendidas son clonación de voz, edición de video y generación de video.

Un hallazgo destacado fue el potencial de la IA como herramienta de accesibilidad. Usuarios con discapacidades como dislexia, ceguera o TDAH valoraron su capacidad para organizar ideas, estructurar textos o traducir contenidos. En ese sentido, uno de cada seis usuarios activos de IA afirmó emplearla para traducir textos, audios o videos a otros idiomas.

El uso varía según la edad. Los menores de 45 años tienden a usar la IA para idear, redactar y traducir, mientras que los mayores la emplean más para investigar y generar imágenes. La herramienta más usada sigue siendo ChatGPT, con una penetración cercana al 80% entre quienes usan IA, seguida por Claude, Grammarly y Perplexity. En cuanto a la frecuencia de uso, el 85% de los usuarios dijo emplear estas herramientas de forma diaria o semanal.

Las opiniones sobre el impacto de la IA dividen a la comunidad. Quienes ya la utilizan tienden a ver oportunidades de mejora y eficiencia. Por el contrario, quienes la rechazan, señalan riesgos como la pérdida de voz propia, el deterioro de las habilidades creativas o el uso no autorizado de obras originales para entrenar modelos.

El informe también revela tensiones éticas crecientes. Más de la mitad de quienes no usan IA indicaron que su decisión se basa en preocupaciones por los derechos de autor. El 76% expresó reparos éticos, el 51% prefirió no depender de ella y el 37% mencionó preocupaciones por la privacidad de datos. El temor a que obras propias sean utilizadas sin consentimiento para entrenar modelos generativos apareció de forma recurrente, junto con la demanda de mayor transparencia sobre los procesos de entrenamiento y uso de los contenidos.

El informe completo se puede leer acá.

Lo último