Adelanto de «Las aventuras de Perón en la tierra», de Jorge Bernárdez y Luciano Di Vito

Este libro habla de las cosas increíbles logradas por el General, pero también del otro Perón, del íntimo, del humano, del hombre y su contexto, y recorre los momentos clave de la historia del peronismo y de su líder.

Aquel que andaba en camiseta enfrentando a un enemigo nuevo: el calor de Panamá, rodeado de espías y acechanzas, entre ellas María Estela Martínez.

Aquel del frustrado Operativo Retorno de fines de 1964 en el que tanto tuvo que ver Vandor, uno de los principales interesados en demostrar que el General no podía volver para dar rienda suelta a su «peronismo sin Perón o neoperonismo». Aquel de la admiración, compartida otra vez por multitudes, por su vecina Ava Gardner y por Gina Lollobrigida. El lector se reencontrará en este libro, siempre con alguna nota de originalidad en la mirada y en los valiosos testimonios, con Perón y sus vínculos con los nazis, su amor por los caniches, su hermano Mario y su relación con los gorilas, los del zoológico.

A continuación, un fragmento a modo de adelanto:

¿Existe un cine peronista?

El peronismo es inagotable. Todas las generaciones parecen tener la necesidad de explicarlo, de adaptarlo, de entenderlo. Y es tan generoso que siempre parece tener algo más que ofrecer.

En el año 2022 el Museo Evita convocó a un evento de presentación de una película restaurada de Eva Duarte antes de ser Evita, mucho antes de convertirse en la abanderada de los humildes, sostén de Perón y razón de ser del movimiento. El material en cuestión resultó ser una publicidad en la que Eva Duarte interpreta una joven ama de casa, recién casada, que espera a su marido ansiosa. Han vuelto de la luna de miel y esta es la primera comida que la flamante esposa le prepara a su maridito. Para hacerlo ha recibido consejos de su suegra para que las milanesas salieran al gusto del hombre.

Las actuaciones no buscan ningún premio y los textos que dicen los actores hoy seguramente recibirían críticas de distintos tipos de colectivos. Pese a esos aspectos típicos de la sociedad de aquellos años, la publicidad es un documento que cubre una parte de ese rompecabezas que es la biografía de Eva Duarte como actriz, antes de llegar a la radio y convertirse en una voz familiar para los argentinos.

La aparición de este material ayuda a pensar qué ocurrió en la Argentina para que alguien por temor ocultara unas latas de película durante décadas. Aún hoy instituciones como el Museo Evita reciben llamadas de gente que descubre en sótanos y altillos materiales sobre el peronismo: algunos son de un valor histórico in-dudable, pero seguramente todos encierran una importancia sentimental para aquellos que los mantuvieron ocultos por el efecto terrorífico de la Revolución Fusiladora

El dueño de la película: Sergio La Roca

«La familia La Roca, a la que pertenezco, guardó este incunable que fue rescatado del pozo del olvido. Poder ver a una Evita tan joven y tan fuerte merecía que fuera legado a este museo para que le quede a la comunidad argentina.

»Se trata de la única copia que existe, y hubo una serie de casualidades que permitieron que esto se resguardara. Mi padre, allá por 1930, tenía una distribuidora de películas y yo llegué a este comercial una vez que él falleció y me puse a ordenar sus papeles. Di así con una empresa que yo ni siquiera sabía que había existido. Mi padre luego se dedicó a cuestiones comerciales, así que buscando esos antecedentes uní los datos que iba descubriendo con unas latas que estaban guardadas y que no sabíamos qué contenían hasta que un día le preguntamos a mi madre y ella dijo: “¡Ah! eso es una película de Evita”.

»Cuando éramos chicos descubrimos eso en un desván con cosas arrumbadas y cometimos algunas travesuras con la película que por suerte se pudo salvar. No éramos especialistas en el tema y eso fue en los años cincuenta. Quisimos verla proyectada y metimos el material en un aparato de 16 milímetros. La película estuvo guardada medio siglo hasta que mi hermano Tito Livio le comenta a Caloi, de quien era muy amigo, de la existencia de ese material. Pasaron otros diez años hasta que Caloi le avisó a Fernando Martín Peña de la existencia de la película».

Fernando Martín Peña, investigador y coleccionista cinematográfico

«Solíamos hacer unas tertulias con Caloi, María (su mujer) y otra gente, entre la que estaba Tito Livio, y ahí fue que surgió el tema. Pero no fue hasta la muerte de Caloi que su mujer, ordenando papeles y cosas de archivo, se acordó de este dato, curiosamente en la fecha en que Evita cumplía años».

Cristina Álvarez Rodríguez, sobrina nieta de Evita y directora del museo

«Ver por primera vez este material significó una conmoción importante de carácter personal, porque es ver una Evita del año 1939 que no habíamos conocido familiarmente: verla en acción como actriz haciendo esta publicidad del aceite Olavina, en la que representa el espíritu de esa época con un patriarcado muy fuerte, un destino que como bien dice Fernando Martín Peña ella evitó. Pensemos que era una época en la que las mujeres comunes no podían salir solas a la calle, mientras que una artista como ella apuntaba a ser, en ese momento una damita joven del espectáculo, sí salía de noche y podían fumar y por esa opción de vida era criticadas duramente. Era otra época, en la que la mitad de la población no era libre de actuar como ciudadanas y ser independientes. Evita desde muy joven se pensó libre. Después vino la otra etapa, de lucha y de líder.

»Vamos a seguir investigando y recorriendo el país para invitar a que familias como la familia La Roca nos acerquen sus cosas guardadas. Queremos ir por todos los materiales y recuerdos que sabemos que aún están ocultos, porque desde 1955 y hasta el regreso del general Perón hubo familias que por miedo o por tener que ocultarse o por exiliarse guardaron cosas de esos años y aún hay mucho por rescatar. Siguen siendo tesoros celosamente preservados porque hay que recordar que hubo un decreto (el 6141) que prohibía la mención del nombre y mostrar objetos que representaran esa época. El solo hecho de haber pertenecido al Movimiento Nacional Justicialista podía significar terminar en prisión».

Fernando Martín Peña

«Es el primer filme protagonizado por ella. No queda claro si iba a ser una campaña, pero en todo caso es el primero que existe. Toda la carrera cinematográfica de ella fue en papeles secundarios, hasta La pródiga, y me parece que el arco que se ve ahí es un claro reflejo de lo que fue después su propia vida. Los que la conocieron antes de volverse Evita hablan de una chica retraída y tímida, y ahora sabemos en qué se convirtió después, una mujer que sola creó su propia imagen, de la que habla todo el mundo. Una mujer empoderada, fuerte.

»La importancia de este corto que estaba perdido es completar lo que se conoce de Eva Duarte y a la vez ser una muestra de todo aquello de lo que ella logró escaparse, porque la protagonista de este comercial muestra a la “mujer ideal” de la época. El corto muestra lo que en ese momento se pensaba que debían ser las mujeres y ella huyó de ahí.

»Hay imágenes de publicidades gráficas realizadas con ella como modelo, pero este corto es lo único que ha llegado hasta nuestros días de la Eva Duarte actriz de comerciales».

* * *

«Yo entendí enseguida qué era realmente Evita.

»Era puro amor por el pueblo. Era una maravilla. Una muñeca de belleza, acompañada de una tremenda fe. Esa fe estaba depositada en su amor al pueblo y en su amor por mí. Porque en mí veía ella la encarnación de ese amor popular.

»Porque fue eso. Fue amor lo que nos unió al pueblo, a Eva y a mí…

»…Hizo de su vida lo que quiso el pueblo.

»Hizo una entrega total y absoluta. Tanto fue así que le costó la vida. Ella se fue en su momento. Yo me iré en el mío. Pero lo que hicimos no se puede destruir con la muerte.

»Cada uno de los tres —el pueblo, Eva y Yo—, en el otro que subsista, vivirá, y el pueblo será quien nos sobrevivirá».

Juan Domingo Perón

* * *
A la hora de buscar películas que hablen del peronismo y que lo representen, fuimos a buscar a Gustavo Castagna, crítico de cine, para que nos diera cinco títulos que hay que ver para entender al peronismo.

Gatica, el mono (Leonardo Favio, 1993)

«Marcó el retornó de Favio tras Juan Moreira. Él no quería volver al cine. Edgardo Nievas lo empujó mucho para que la hiciera y los dos se lucieron. Relata la vida y trágica muerte de un ídolo popular, combina los años de apogeo y caída de Gatica con los del gobierno de Perón. Maneja muy bien ese paralelismo: es una película eufórica, filmada en pleno menemismo, que dejó plasmadas frases y anécdotas que se conocían de Gatica pero que en pantalla grande se vuelven inmortales. Es la película que más quiero de Favio, aunque formalmente sus primeras tres películas son muy buenas, y Soñar, soñar tenga momentos increíbles».

Deshonra (Daniel Tinayre, 1952)

«Es una película peronista de la mejor época de ese gobierno, el apogeo en 1952. Tiene una estrella como Fanny Navarro, se nota el alto costo de esa producción, es una película industrial con un director notable como Tinayre. Hay que remarcar la escena de Mecha Ortiz asumiendo como nueva directora de la cárcel en la que se desarrolla la historia: en el medio de esa ceremonia se produce una situación violenta, una de las guardiacárceles le pega a una presa y se reprime a la guardiacárcel. La escena está claramente presentada para remarcar que el peronismo había cambiado el régimen dentro de las cárceles».

Las aguas bajan turbias (Hugo del Carril, 1952)

«Caso emblemático del cine peronista: la primera carta que se juega cuando se habla de peronismo y cine es esta película de Hugo del Carril. La escena que hay que ver para entender cómo funciona el cine es aquella en la que le llega una carta a un mensú. Los mensúes eran los trabajadores del norte argentino que sufrían castigos, que cobraban con bonos del patrón y tenían que comprar en sus tiendas. El trabajador que recibe la carta no sabe leer, así que es el personaje de Hugo Del Carril el que lee la carta convocando a la organización de un sindicato. Gran momento por su puesta en escena, un largo travelling recorre las caras de los trabajadores que escuchan los beneficios de unirse hasta que uno pregunta: ¿qué es un sindicato? Se produce una especie de revolución bolchevique en el norte argentino. Un sindicato que se arma en cinco minutos y llega el fin de la explotación. El guion está basado en El río oscuro, un libro de Alfredo Varela, un escritor comunista al que Hugo del Carril visitó en la cárcel, cuenta la leyenda, para conocer detalles del libro».

El hincha (Manuel Romero, 1951)

«Otra película del primer peronismo y es pura euforia. El barrio estallando, el fútbol, la madre, la novia del barrio, tranvías abarrotados, canchas abarrotadas. La historia de la relación entre el hincha, su club, su pertenencia. Lo de Discépolo es extraordinario en esta película fuera o no actor. La película es pura euforia pero nunca dejo de verla como una especie de despedida de aquel primer peronismo; el mismo año del estreno muere Discépolo, y un año después, Evita. Mientras en la pantalla se contaba la historia de manera triunfalista, en la realidad ese mundo idealizado se terminaba. En 1960 se estrena El crack donde José Martínez Suárez cuenta casi la misma historia que se contaba en El hincha pero ahora la mirada es la del empresario futbolístico».

Los hijos de Fierro (Grupo Cine Liberación, 1972)

«De las películas de este grupo para mí esta es la clave. Es una jugada arriesgada la de fusionar al Martín Fierro con el peronismo y contar la lucha por la vuelta del líder. La escena principal es la reunión de los hijos de Fierro con “el viejo” en la pulpería; el viejo es claramente el líder que da instrucciones. Fue la manera de Solanas y todo ese grupo de contar la resistencia. Una resistencia encarnada en la juventud».


Un retrato íntimo y revelador del líder histórico: el Perón político y el Perón humano
Publicada por: Planeta
Fecha de publicaci贸n: 01/09/2025
Edici贸n: primera edicion
ISBN: 978-950-49-9157-1
Disponible en: Libro de bolsillo

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