Un estudio del Pew Research Center analizó cómo se sienten los estadounidenses frente a las noticias que consumen, revelando una tendencia clara: predominan las emociones negativas sobre las positivas. La investigación forma parte de la iniciativa Pew-Knight, un programa que examina la relación entre medios, información y ciudadanía.
Casi la mitad de los adultos encuestados (46%) afirmó que las noticias los hacen sentir informados con frecuencia o mucha frecuencia. Sin embargo, el resto de las emociones dominantes son negativas: el 42% señaló que las noticias los hacen sentir enojados, el 38% tristes, el 27% asustados y el 25% confundidos. Solo pequeñas proporciones mencionaron sensaciones positivas como esperanza (10%), felicidad (7%) o empoderamiento (7%).

El estudio también identificó diferencias notables entre quienes siguen las noticias con mayor o menor frecuencia. Las personas que se informan todo o casi todo el tiempo son tres veces más propensas a sentirse informadas (66%) que quienes lo hacen solo de vez en cuando (21%). También son más propensas a experimentar enojo (46%) y tristeza (39%), aunque menos propensas a sentirse confundidas.
Por el contrario, entre quienes consumen noticias esporádicamente, los niveles de confusión son más altos (30%), lo que sugiere que la exposición irregular puede generar una comprensión fragmentada de los acontecimientos.

Aun entre quienes siguen las noticias con regularidad, las emociones positivas son poco frecuentes. Solo el 14% de quienes se informan constantemente dijo sentirse esperanzado con frecuencia, frente al 8% entre quienes lo hacen ocasionalmente y al 5% entre quienes apenas consumen noticias. La felicidad y el empoderamiento presentan porcentajes similares.
Estos resultados muestran un entorno informativo dominado por la preocupación, la tristeza y la desconfianza, donde el sentimiento de estar informado convive con un peso emocional negativo. Según el Pew Research Center, entender cómo afectan emocionalmente las noticias es clave para repensar la relación entre los medios y las audiencias, y para fortalecer el papel de la información en una sociedad democrática.






