A finales de la década de 1970 y durante los 80, el paramédico Chris Porsz recorría las calles de Peterborough, en el este de Inglaterra, con su cámara. Este aficionado a la fotografía retrataba a punks, niños, tenderos y transeúntes sin pedirles permiso, capturando escenas espontáneas de la vida cotidiana. Cuatro décadas después, decidió rastrear a aquellas personas para recrear las mismas fotos en los mismos lugares. Así nació Reunions, un proyecto que mezcla documentalismo, memoria y emoción.
Porsz, que sigue trabajando como paramédico, se convirtió en un cronista involuntario del paso del tiempo. Su serie reúne más de cien retratos que muestran cómo cambian los rostros, los barrios y los vínculos humanos. Más allá del valor nostálgico, su trabajo propone una mirada sobre la persistencia de la identidad: las mismas sonrisas, las mismas esquinas, pero otro mundo.
El proyecto Reunions es un homenaje a la memoria colectiva. Porsz demuestra que la fotografía puede detener el tiempo, pero también reactivarlo: cada imagen reencuentra no solo a las personas, sino también a la versión de quienes fueron.
1. Pareja punk
Dos jóvenes punk de los 80, con crestas y chaquetas rebeldes, se reencuentran décadas después con la misma complicidad y una sonrisa intacta.
2. Amigos en el muro
Un grupo de amigos punk bebe cerveza y charla sentado en un muro frente a la plaza. En la recreación, los tatuajes y barbas sustituyen a las crestas, pero la camaradería sigue intacta. La plaza, antes llena de gente con peinados extravagantes, ahora se ve más ordenada, y los hombres posan con orgullo en el mismo lugar.
3. El beso en el andén
Una pareja repite el beso de despedida a través de la ventana de un tren. Cuarenta años después, la pasión sigue, aunque los rostros y los vagones cambiaron.
4. Niños en la tienda
Dos niños que se refugiaban en la entrada de un local posan otra vez en la misma puerta, ahora adultos, evocando la ternura de su infancia.
5. Estilo atemporal
Un retrato de juventud junto a un viejo auto deportivo se repite con el mismo protagonista, ahora de traje azul y sonrisa orgullosa. Su sonrisa demuestra que la elegancia y la personalidad pueden acentuarse con los años.
6. Tres amigos del barrio
Tres hombres recrean la foto de su adolescencia en el mismo banco de Peterborough. La amistad, intacta, atraviesa el tiempo.
7. Los almaceneros del barrio
En los años 80, dos inmigrantes regentaban una pequeña tienda de ultramarinos, rodeados de pilas, dulces y pilas de productos. Décadas más tarde, los mismos hermanos —ahora con largas barbas blancas y vestidos de manera tradicional— siguen atendiendo su comercio. La foto revela la perseverancia del pequeño comercio familiar y la importancia de la comunidad para los inmigrantes.
8. Ventanas del ayer y de hoy
Cuatro jóvenes, cada uno con pose desafiante, se asoman por las ventanas rotas de una casa en ruinas. En la fotografía moderna, sólo tres pudieron ser localizados y la fachada ha sido rehabilitada con ventanas nuevas y puerta de madera. La composición imita las posiciones originales y evidencia la transformación urbana de Peterborough.
9. Enfermeras del descanso
Cuatro enfermeras repiten la escena de su pausa de 1983, ahora jubiladas. Entre tazas de té y risas, celebran una vida compartida.
10. Chicos corriendo bajo la lluvia
Los niños que cruzaban la calle en los 70 vuelven a hacerlo cuarenta años después, con el mismo impulso y en la misma esquina.
11. Amigas en la feria
Dos amigas suben otra vez al juego mecánico de la feria local, repitiendo el gesto de alegría que las unió en su juventud.
12. Los chicos de Gladstone Street
Los niños que posaban bajo el cartel de su calle regresan de adultos al mismo lugar, transformados pero sonrientes.
13. Amigos en el banco
En 1982, cuatro amigos con peinados de moda y ropa excéntrica se sentaron en un banco del centro. Décadas más tarde, los mismos amigos —algunos con barba y cabello largo— regresaron para repetir la postura. La foto evidencia que la amistad sobrevive a los cambios de estilo.
14. Rebelde en muletas
En un día lluvioso, un joven con muletas y camiseta abierta camina fumando por una calle comercial. En la recreación, el mismo personaje aparece con una larga barba y el cabello teñido de violeta, apoyado en un bastón y levantando otra vara como si fuese un cetro. Su ropa está adornada con insignias y parches, demostrando que el espíritu punk no envejece.
15. Niños con cuchara
Dos amigos vuelven a posar alimentándose con una cuchara, igual que en los 70. La escena conserva el humor y la inocencia del pasado.
16. La niña del helado
Una niña de origen asiático recibe un helado de un vendedor pakistaní llamado Mahmood en una calle estrecha del barrio. Cuando Porsz intentó recrear la escena, descubrió que Mahmood había fallecido. La mujer adulta posó con el hijo del heladero, que ahora dirige el negocio en un camión decorado con estrellas y dibujos animados.
17. Escalinatas de la Guildhall
Siete jóvenes se sentaron en las escaleras de la Guildhall con botas y chaquetas de cuero. En la recreación, sólo cinco de ellos pudieron reunirse; algunos murieron y otros no fueron localizados. Las expresiones serias y la postura casi idéntica muestran cómo el proyecto de Porsz sirvió para reconectar amigos que no se veían desde hacía décadas.









