Un cineasta dejó una cámara trampa dentro de una antigua guarida de osos grizzly cerca del Parque Nacional Yellowstone durante una década completa, capturando un registro continuo que revela qué animales visitaron la cueva, cuándo lo hicieron y cómo se comportaron.
Casey Anderson, fotógrafo y cineasta especializado en vida silvestre, colocó la cámara en 2013 dentro de una cueva que había sido usada por osos grizzly. El realizador pensó que los animales podían volver, por lo que instaló un dispositivo Reconyx Ultrafire y lo dejó funcionando sin interrupciones.
La cámara registró durante diez años cada animal que entró o pasó frente a la cueva. El material fue publicado en su canal de YouTube Endless Venture y muestra una secuencia temporal única que incluye cambios de estación, clima y patrones de movimiento.
El registro revela que un puma visitó la cueva de forma reiterada. Anderson describió este comportamiento como casi obsesivo y destacó que esa recurrencia ofrece una mirada inusual sobre el uso prolongado del espacio por parte del felino. El dispositivo también capturó coyotes y pequeños mamíferos que exploraron la entrada de la cueva.
El dispositivo funcionó hasta que un oso curioso terminó dañándolo. Hasta ese momento, la cámara mantuvo su operación en condiciones de clima extremo y terreno hostil. Hasta entonces, el dispositivo estuvo activo durante diez años y produjo imágenes nítidas de forma ininterrumpida.






