El nuevo Noé de Ghana: un profeta construye arcas de madera ante un diluvio inminente

Ebo Noah, un autoproclamado profeta de Ghana, asegura haber recibido una instrucción divina para construir una serie de arcas gigantescas con el fin de salvar a la humanidad de un diluvio que, según sus predicciones, comenzará este 25 de diciembre. Mientras el mundo cristiano se prepara para las celebraciones navideñas, este hombre afirma que la fecha marcará el inicio de una inundación de tres años que cubrirá la Tierra por completo.

Conocido en redes sociales bajo nombres como Ebo Jesus o Igbo Noah, el misterioso personaje sostiene que fue elegido por Dios para retomar el legado del Noé bíblico. Su misión declarada es rescatar no solo a las personas, sino también a diversas especies animales de una catástrofe global inminente. A pesar de la seriedad de sus afirmaciones, los detalles básicos sobre su identidad real o su ubicación exacta en Ghana permanecen sin confirmar.

El profeta comenzó a predicar sobre este evento en agosto de 2024 y asegura que debe construir hasta diez arcas. Las estimaciones sobre la capacidad de estas estructuras varían drásticamente según las fuentes: mientras algunos seguidores mencionan unos pocos miles de plazas, otros llegan a sugerir que podrían albergar a 600 millones de personas. Sin embargo, las imágenes difundidas muestran construcciones de madera que parecen botes rudimentarios con espacio para apenas unas decenas de ocupantes.

La actividad de Noah generó una ola de reacciones en plataformas como TikTok e Instagram, donde cuenta con cientos de miles de seguidores. Mientras algunos usuarios se toman en serio sus advertencias, otros optaron por el ridículo, preguntándole irónicamente si sus arcas contarán con conexión Wi-Fi o si se podrá pagar el pasaje mediante aplicaciones móviles. Ante las burlas, el ghanés se mantiene firme, recordando que el Noé original también fue objeto de risas antes de que comenzara la lluvia.

La veracidad de toda la historia está bajo sospecha, ya que ningún medio de comunicación tradicional en Ghana logró localizar al hombre ni el sitio exacto de la construcción. Algunos escépticos sugieren incluso que Ebo Noah podría ser un producto de inteligencia artificial, a pesar de que los videos donde aparece inspeccionando las maderas o vistiendo ropas raídas resultan extremadamente realistas. En uno de sus últimos mensajes, afirmó que animales como cabras y aves ya comenzaron a llegar al lugar por «instrucción divina».

Sin una forma clara de validar su identidad o la autenticidad de su obra, sus seguidores y críticos aguardan la llegada de la Navidad para comprobar si sus predicciones se materializan. El fenómeno expone una vez más la velocidad con la que las narrativas proféticas se expanden en la era digital, mezclando fe, incertidumbre y una infraestructura de construcción que, por ahora, solo existe en fragmentos de video virales.

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