Un joven migrante de Uzbekistán fue expulsado de la Federación de Rusia tras publicar un comentario con una fotografía propia en una tienda de comercio electrónico. Las autoridades rusas consideraron que la publicación de Islomjon, donde aparecía vestido con una falda de mujer en el portal Wildberries, constituye una violación a las leyes que prohíben la propaganda de movimientos extremistas. El tribunal dictó la sentencia de arresto y posterior deportación el mes pasado, tras evaluar el contenido que el usuario subió originalmente en septiembre de 2025.
El incidente comenzó cuando el hombre escribió una reseña sobre una prenda de cuero femenina y adjuntó una imagen donde él mismo vestía la ropa. En su texto, el autor expresó: «¡Excelente falda! Oculta no solo mis defectos de figura, sino incluso el hecho de que soy un chico». Aunque el joven eliminó la publicación y la fotografía poco tiempo después de su difusión, los organismos de seguridad rastrearon la actividad e iniciaron el proceso legal pertinente.
La justicia procesó al ciudadano bajo el cargo de propaganda de preferencias sexuales no tradicionales a través de la difusión de información. Esta figura legal sanciona cualquier acto que busque fomentar el atractivo de relaciones que el Estado ruso no considera tradicionales. Actualmente, el movimiento LGBT está categorizado como una organización extremista prohibida, por lo que cualquier acción que las autoridades vinculen con su promoción conlleva penas severas.
El acusado admitió su culpabilidad ante el tribunal pero solicitó que la sanción se limitara a una multa económica. El joven argumentó que su intención no fue política y pidió permanecer en el país en lugar de enfrentar la expulsión administrativa. No obstante, el juez encargado del caso no encontró factores que permitieran reducir la pena y ratificó la necesidad de aplicar la medida más estricta contemplada en la legislación vigente.
La resolución judicial condenó a Islomjon a cumplir cinco días de arresto antes de su salida definitiva del territorio nacional. Tras agotar ese periodo de detención, las fuerzas de seguridad ejecutaron la deportación forzosa del ciudadano hacia su país de origen. Este suceso destaca el nivel de supervisión que mantienen las instituciones rusas sobre las interacciones en los mercados digitales y las consecuencias legales para los residentes extranjeros.






