El proyecto And Vinyly, con sede en el Reino Unido, ofrece un servicio que integra las cenizas de personas fallecidas en discos de vinilo funcionales para su reproducción en tocadiscos. El músico Jason Leach fundó este emprendimiento en el año 2009 como una alternativa para los entusiastas de la música que buscan una forma diferente de disposición final de sus restos. La iniciativa permite que los familiares escuchen la voz o sonidos vinculados al difunto, bajo la premisa de que la persona permanece presente a través del surco del disco.
El proceso técnico consiste en la dispersión de los restos cremados sobre la placa de vinilo antes del prensado final del material. Cada disco cuenta con una capacidad de entre 18 y 22 minutos de audio por cada cara, donde los usuarios graban mensajes personales, sonidos de la naturaleza o mantienen el registro en silencio absoluto. Debido a las normativas vigentes, está prohibido el uso de música con derechos de autor, por lo que cada pieza resulta en un documento sonoro único y personal para los herederos.
El costo de la prestación básica oscila entre las 1.000 y 3.000 libras esterlinas, monto que varía de acuerdo con el volumen de copias que el cliente desee producir. Jason Leach inició el proyecto con un enfoque experimental, pero la demanda de un público interesado en rituales funerarios innovadores consolidó la estabilidad del negocio. La empresa utiliza el concepto de una vida más allá del surco para definir esta transición física del cuerpo hacia un soporte analógico que los familiares conservan en sus hogares.
La carga emocional de este formato aparece detallada en el documental Hearing Madge, el cual relata la historia de un hombre que utilizó grabaciones de su madre para crear un registro duradero de su existencia. El protagonista de la obra reconoce que la práctica genera asombro o rechazo en ciertos sectores debido a su carácter inusual. «Estoy seguro de que mucha gente piensa que es espeluznante, mucha gente piensa que es sacrílego», comenta el usuario en el video, aunque añade que su madre habría considerado la propuesta como una broma divertida.
Jason Leach fundamenta la eficacia de And Vinyly en la capacidad de la aguja para generar una vibración real en el ambiente durante la reproducción. Según el fundador de la firma, el contacto físico entre el surco y el reproductor traslada la presencia del fallecido al espacio habitado por los vivos de una forma que lo digital no alcanza. «El sonido te hace vibrar a ti, a la habitación, y en realidad mueve el aire a tu alrededor», afirma el músico para explicar la potencia sensorial de escuchar una voz grabada en este tipo de material orgánico.





