La startup californiana Morelle lanzó a fines de julio su primer modelo de bicicleta eléctrica, capaz de alcanzar un 80% de carga en apenas 12 minutos y una carga completa en menos de 15 minutos. El avance es posible gracias a baterías con ánodo de silicio, capaces de almacenar hasta 10 veces más energía que las de grafito convencionales. Las entregas están previstas para comienzos de 2026, con un precio inicial de 3.000 dólares.
El cambio de material en los ánodos permite velocidades de carga muy superiores a las habituales, alcanzando niveles M2 (1.000–1.200 W) y M3 (más de 1.500 W), frente a los 100–300 W de la mayoría de e-bikes actuales. Un sistema de aprendizaje automático supervisa el estado de la batería para optimizar su rendimiento y prolongar su vida útil, estimada en más de 1.000 ciclos de carga rápida.
Morelle destaca que esta innovación puede contribuir a acelerar la adopción de bicicletas eléctricas al reducir drásticamente uno de los principales inconvenientes para los usuarios: los largos tiempos de espera durante la carga. Con este sistema, las recargas rápidas pueden integrarse en la rutina diaria sin interrumpir de forma significativa las actividades.
El modelo, denominado simplemente Morelle e‑bike, cuenta con un peso aproximado de 13,6 kilogramos, asistencia al pedaleo de hasta 45 km/h y una autonomía de dos horas de uso eléctrico continuo. La empresa planea instalar cargadores compatibles con puntos de recarga para autos eléctricos de nivel 2 y desarrollar estaciones propias para optimizar la disponibilidad del servicio.
Además del ciclismo, Morelle busca aplicar esta tecnología en robots humanoides. La recarga ultrarrápida reduciría significativamente los tiempos de inactividad y eliminaría la necesidad de sistemas de intercambio de baterías, con un diseño modular adaptable a distintos tipos de robots.






