Después de esta entrevista, Fred Machado fue detenido ayer en su casa de Viedma por la Policía Federal. La Corte Suprema de Justicia activó su extradición después de mantener congelado su trámite durante más de tres años. Ahora debe decidir el Presidente Javier Milei, con quien comparte abogado. Machado está acusado de fraude, conspiración para traficar drogas ilícitas y lavado de dinero. En ese expediente, que se tramita en Estados Unidos, surgió la transferencia de 200 mil dólares a José Luis Espert para “asesorar” a la empresa guatemalteca Minas del Pueblo. La entrevista fue realizada en el programa La Inmensa Minoría, en Radio con vos, junto a los colegas Esteban Rafele y Federico Yañez.
-¿Lo sorpendió que la Corte Suprema haya resuelto de manera favorable su extradición a los Estados Unidos?
-Sí, sí, no me sorprende.
–Ahora quien decide es el Presidente de la Nación. ¿Tiene alguna expectativa o cree que que Milei va a autorizar que lo lleven a Estados Unidos?
-Decidirá él, yo a Milei no lo conozco, no sé…
-Bueno, pero comparte abogado con él…
-Pero eso no tiene nada que ver. Es como que vos compartas, no sé, cocinera con tu vecina. O sea, él es abogado de mucha gente, no solamente de Milei. Y aparte, el abogado no es el que le dice al presidente lo que puede o no firmar …
-En eso estamos de acuerdo, pero el abogado (Francisco Oneto) por lo menos habla con los dos. Ya hay un nexo ahí, en el sentido de que podría tener la posibilidad de hacerlo.
-Bueno, pero eso es lo que usted dice. Yo no creo que hable mucho porque si hubiera hablado o el presidente hubiera hecho algún lobby, esto no hubiera salido, ¿no?
-¿Por qué cree que salió ahora la resolución de la Corte después de tanto tiempo? ¿Por lo que pasó con Espert?
-Sí, lo de la política, sí, obviamente, lo pone en foco.
-Es decir, ¿la Corte se movió por la difusión pública que tuvo el caso?
-Sí, totalmente, sí, sí.
-Me imagino que eso le debe generar bastante malestar ¿no?
-Obvio…
-Y sí. Y tiene razón en este caso, porque la verdad, la Corte se había tomado todo el tiempo. ¿Cuándo entró el planteo este?
-El planteo en la Corte tres años, pero eso es normal. En la Corte hay casos que están cuatro o cinco años. Y si fuera un narcotraficante con conexiones con el Cartel de Sinaloa, creo que los gringos al otro día te vienen a buscar.
-En otra nota, usted confirmó la relación que tenía con Espert y, además, dijo que habían hecho un contrato. En ese momento, no recordaba el monto total del contrato ¿Después lo recordó?
-No, a ver… Hubo un contrato de asesoría, no me acuerdo el monto, de cuánto era. Sé que era un monto alto, a pagar en cuotas. Sé que el primer pago se hizo en… es más, me acordé porque lo sacaron, yo ya me había olvidado de ese pago, que se hizo en enero del 2020. Eso es verdad, lo del contrato es verdad.
-Era una asesoría bastante grande, ¿era una asesoría para negocios en Guatemala? ¿Eso sí es correcto, para una minera?
-Claro, yo tenía una minera en Guatemala, sí.
-Ahora, ¿no recordar un pago de 200.000 dólares? ¿No es mucho?
-No, no, no, no, porque hay asesorías que… de hecho, yo había hecho una asesoría con una empresa inglesa, cuando empecé esa mina y pagué 190.000 dólares, fue una reunión de una hora. No porque hay que asesorar, no era… Espert iba a contratar a 10 tipos más, pero bueno, eso hay que preguntarle a Espert cuál era su plan, ¿no?
-Creo que fue Eduardo Feinmann quien habló de que el acuerdo era por un millón de dólares, ¿es posible?
-No lo niego ni lo confirmo, porque la verdad es que no me acuerdo. Puede ser…
-¿Se arrepiente de haberse relacionado con Espert? Porque de alguna manera esa relación lo terminó poniendo a tiro de la extradición.
-Sí
¿Volvió a hablar con él?
-Yo hablé con él la última vez en marzo del 2021.
-Volviendo al contrato, Espert no tenía a ese momento una estructura como para hacer un trabajo de esa magnitud. ¿Por qué usted lo contrata a él?
-Pregúntele eso a Espert. Conmigo se vendió como que él tenía una consultoría, yo pregunté, me dijeron que sí. Y esa explicación la tiene que dar Espert. Me están preguntando a mí lo que Espert iba a hacer.
-Pero, por ejemplo, cuando sale el pago, sale a una cuenta personal de José Luis Espert, ni siquiera es una cuenta de una sociedad.
-Él me mandó una cuenta y sale el pago a esa cuenta.
-Y él había dicho que se lo había pagado Iván Morales, ¿Eso lo arregló con usted?
-No, Iván Morales era el gerente de la empresa. Si él mencionó a Iván Morales es porque habló con él.
-Y en cuanto a las acusaciones concretas que le hacen para habilitar la extradición. ¿Usted asume alguno de esos cargos?
– No, córtenla con el narcotráfico. Lo del narco es todo cuento. Es una serie de coincidencias que existen. Pero yo no soy narco. Esos aviones, si vos vas a los hechos de la acusación, si leés los hechos, fíjate que ninguno de esos aviones eran míos. Tres de esos aviones eran de la empresa de Trust, que a la vez era dueña de la empresa de fideicomiso. O sea, en pocas palabras: yo hice un uso de plata de siete tipos que yo tenía, y que invertía en aviones, le utilicé la plata para otra cosa. En lugar de hacer un restaurante, hice un hotel, vamos a ponerle… de eso los agentes se dan cuenta el mismo día, porque yo siempre estuve libre desde septiembre hasta marzo, cuando vine a Argentina, estuve libre. Ellos tratan de ir atrás de estos tipos, pensando que estos tipos estaban lavando plata. No estaban lavando plata, y por eso a ninguno de ellos los acusan. Y después, bueno, después salieron diez mil aventuras, de que los narcos, de que Sinaloa, pero concretamente en los hechos de la acusación ningun de esos aviones eran míos. A mí nunca me agarraron un avión con drogas. Sí había aviones con drogas que eran de esta empresa de Trust, que tenía 1.500 aviones. Yo creo que esa mujer que sentenciaron fue inocente, porque yo vi el juicio de ella y no le sacaron ninguna prueba de que ella… aparte muy estúpida, ¿no? ¿Vas a poner un avión a tu nombre para transportar droga y lo agarren? Entonces, al final del día, acá, todo esto de narco, eso es toda mentira. A Espert no lo bancó un narco, y esto que no salga como que lo defiendo a Espert. Espert es un mentiroso, mintió. Espert me negó. Pregúntenle por qué me negó.
-Esa es una pregunta muy pertinente, porque usted dice yo no tengo nada que ver con el narcotráfico, no solo lo negó, dijo que apenas lo conocía prácticamente, pero estoy viendo una nota que escribió el colega Sebastián Lacunza (para el Diarioar), que dice que ustedes fueron juntos a Miami en el 2019.
-Sí, él se había casado con su mujer.
-Y ahí usted organizó reuniones con empresarios para que le aportaran.
-Con dos o tres, pero no le dieron bola. Pero no era conocido. Usted está mirando al Espert del 2025 contra el Espert del 2019. Al Espert del 2019 no lo conocían.
-Y usted se entusiasmó con sus ideas y por eso decidió ayudarlo, ¿fue así?
-Me pareció que era un tipo que tenía ideas nobles. Me pareció que encaraba una buena causa. Tipo “Llanero Solitario”, porque en eso también él tiene razón, no tenía a nadie. Tenía a (Nazareno) Etchepare, que se creía Kissinger, y a esta Clarita…
-(Montero Barré), quien trabajó en prensa…
-Sí, la prensa.
-Cuando Espert hace el último relato de los hechos, dice que en 2019 usted le ofrece este contrato y que él dice que no porque estaba en campaña y que esperan al 2020.
-No, no, no salió que yo se lo ofrecí. Salió de una charla donde estábamos hablando y yo le cuento los problemas que tenía. Me dice, “yo te puedo ayudar, hay que formar un equipo, acá necesitás un contable, necesitás un tipo que haga flujo de capitales, necesitás un tipo que potencialmente te lo pongan a la bolsa”. Y es como que se vende, ¿no? Y yo digo, bueno, podemos firmar algo. Ahí me pide un adelanto y yo digo, no, porque no podía. Bueno, retomamos. Me dice retomemos después de campaña y, bueno, retomamos después de campaña.
-¿Él le pide el adelanto antes o durante la campaña?
-No, cuando firmamos el contrato, el contrato creo que decía que había que dar un adelanto. Y entonces ahí, nada, digo, bueno, te veo después de la campaña. Después de la campaña, él me llama en enero del 2020, es cuando le mando el febrero del 2020, que se le hace el primer pago, y le digo, “bueno, venite para Guatemala”, y ahí corta, ahí sale el COVID. Y ahí él me llama de vuelta, en noviembre, después del COVID, y yo ya tenía este quilombo, que era un quilombo impresionante, que no le dije nada en ese momento. Y lo último que pensaba era, era ir a hablar con Espert, ¿no?
-¿Tampoco le pidió que le devolvier los 200.000 dólares de adelanto?
-No, no, porque pensé que en algún momento el trabajo le iba a hacer.
-Machado, en estos días, un ex fundador de La Libertad Avanza, Gastón Alberdi…
-Ese es un… ese tipo, ese tipo, una de dos… o hay que encerrarlo…
-Déjeme que le pregunte, así se entiende por qué la respuesta. Gastón Alberdi dijo en una entrevista que usted, Espert y Milei se reunían en las oficinas de Bull Market de Ramiro Marra. Primero quería saber si eso es cierto, y si se juntó con Millei en algún momento.
-No, mentira, y a Milei no lo conocí. Lo quise conocer, pero por otro tema no por política.
-¿Por qué tema?
-Con esto me van a cargar, van a tener material para el próximo mes. Porque a mí me encantan los perros también. Yo tuve un mastín que se murió a los tres años, y nada, a ese perro yo lo amaba. Lo amaba y cuando se murió lo veía hasta en los sueños. Y un día leyendo que el tipo dice, yo tengo un mastín que me habla en sueños. Digo, uf, este tipo lo tengo que conocer. Estoy una vez con Espert y le digo, “che, yo a este loco lo tengo que conocer porque yo le creo que habla con el perro en sueños”, porque yo también hablaba con mi perro en los sueños. Y Espert me mira y me dice, “¿vos también dormís con los perros?”. Esa fue la historia de mi relación con Milei, pero nunca lo conocí. Después, una vez creo que le dije al gordo [Carlos] Maslatón, “¿qué te parece este tipo Milei?” Y justo Maslatón, que es bipolar, porque un día se peleaban y otro día no. Después a Maslatón lo vi en el 2020, vino a Miami y me dijo, “mirá, yo quiero hablar con vos porque capaz”… hasta el gordo me vino a manguear, “porque capaz que yo tengo ambiciones presidenciales”, me dijo.
-¿Maslatón?
-Sí, en el 2020.
-¿Cuál es su estatus en Estados Unidos si se da la extradición? ¿Va a ser arrepentido, colaborador, plantea alguna opción?
-¿Colaborador de qué?
-Le pregunto si hay alguna figura penal que le pueda mejorar su situación…
-¿Colaborador de qué?
-¿Usted va a ratificar que es inocente?
-Yendo atrás a este tipo (Alberdi), o hay que internarlo en un psiquiátrico o le están pagando, porque el tipo te habla de mí, que el cartel de Sinaloa dicd que yo le había robado las rutas. Ustedes no tienen ni idea porque viven en Argentina donde se tiran con tuits. Ahí en Guatemala, México, los narcos matan a la gente. Vos sos periodista en México, o en Guatemala, y hablas mal de un narco y terminás colgado. Esos tipos no juegan.
-Machado, le hago una pregunta más sobre su abogado. ¿De dónde lo conoce a Francisco Oneto?
-Buena pregunta. Yo en realidad no conozco a Francisco Oneto, yo conozco a Roberto Rallin. Y Rallin resulta ser socio de Oneto. Él ya lo conocía a Milei y después terminó de abogado del presidente. Rallin, un tipo muy humano, muy buena persona, que no me prometió nada. Los conoce a todos los abogados. Mira, en este país se hacen multimillonarios dos tipos: uno, el que puede envasar y vender todo el humo que venden los políticos y los abogados. Y el otro es el que inventa una pastilla contra la memoria, porque tienen todos memoria selectiva. De la noche o a la mañana todos se olvidaron. Y acá estoy, terminando mi vida con mis perros y mi madre.
-¿Cómo es su familia? ¿Su madre nada más?
-No, mi madre y seis hermanos.
–¿Y todos están aquí en Argentina?
-Sí.
-¿Y cuántos perros tiene ahora?
-Legales, siete. Ilegales, unos veinte, porque vienen todos los del barrio a comer.
–¿Siete perros? En eso está como Milei, le gustan los perros a ful…
– Sí. ¿Es un delito ahora?
–No, para nada, ¿no habla con ninguno que esté muerto, no?
-No, pero eso que conté de ese perro es verdad. Esos mastines son… qué animales los perros. Preferibles a la gente, a los humanos…
-¿Los va a extrañar?
-Totalmente.
–Machado, se habla mucho también del rol de Claudio Cicarelli…
-No, están bien, mi primo es un pibe que no sabe la tabla del 2.
-Pero se habla de que él es como una suerte de apoderado suyo y que está en pareja…
-¿Apoderado de qué?
-¿Es apoderado? ¿Está en pareja con la diputada Villaverde? se dice también eso….
-No, es el chofer, es la que le hace los mandados a la Villaverde. Que la Villaverde es una diputada que salió de acá de Río Negro, que no sé qué negocio tenía, y de la noche a la mañana se creyó Margaret Thatcher, ¿viste? No, no, esto es para hacer una película. Cuando esté muerto, llámenlo a los Coen Brothers, que hagan una película.
–Bueno, pero a Villaverde la detuvieron con droga…
-Yo una vez la vi a ella. Le pregunté. Y no me dio una buena explicación. Me dijo que la detuvieron con un novio, y que fue el novio… Y le creí, porque si no tendría una causa, tendría una alerta roja de Interpol. Lo que pasa es que, bueno, acá estamos en política, acá sale un delincuente como Soria, que hizo toda su fortuna, toda su familia con la política, a decir, a hablar de mí, que ni me conoce. Mi padrastro fue herrero, se murió a los 85 años, en enero, cuando fue al hospital, no lo atendieron, y se murió defendiendo el sistema que lo mató, ¿no? Porque en el hospital ni siquiera lo pudieron atender.
-¿Y por qué no lo atendieron? Si se atiende a todo el mundo en los hospitales.
-No, no, no, el hospital de Viedma es muy malo. Te morís porque la atención es malísima, no hay medios. Y fue un tipo que trabajó toda su vida, ¿no? Peronista. A ver yo me crié en una unidad básica.
-Se crió en una unidad básica, pero simpatizaba con las ideas de Espert, las liberales.
-Sí, a ver, la política es como la música, ¿no? Te puede gustar el folclore, el tango, a mí hay cosas de la izquierda que me atraen, ¿no? Visité China, me acuerdo un día que quedé impresionado, estaba en Hong Kong, y el tipo, el mozo ahí me dice, mirá, yo soy de aquel pueblo, y me muestra así una ciudad inmensa. Y dice, eso hace 50 años era una aldea de pescadores, me dice. Y ahora es una, ahora es una ciudad, me dice, de 20 millones de habitantes. Entonces yo veía, bueno, estos chinos la tienen clara, ¿no? O sea, no soy abierto, mi cabeza es abierta, no soy un ultra libertario que cree que al Estado hay que detonarlo. Rescato cosas de todo el espectro político. La vida no es blanca y negra, la vida es un montón de grises.
-¿Tiene miedo, está preocupado, cuál es el sentimiento que le atraviesa en este momento? Puede quedar detenido mucho tiempo. ¿Está preparado para eso?
-No sé.
-¿Quiere decir algo más?
-Quiero afirmar que… Espert merece haber caído por pelotudo y por mentiroso, no por narco, básicamente. Los narcos en serio, todo el mundo sabe dónde están, y nadie los toca, acá, en Estados Unidos, en todo el mundo, y yo mantengo mi inocencia hasta el final. Y estaría dispuesto, si (Juan) Grabois mañana viene acá, me encantaría hacer un debate con Grabois, mano a mano, cara a cara, con la Biblia en la mesa.
-Va a tener que hacer la vuelta de Estados Unidos…
-No, ¿por qué? ¿por qué? Si ahora hay 10 días para que el presidente decida, él tiene tiempo. ¿Por qué no viene Grabois y se sienta en la mesa conmigo?
-Bueno, hay que ver si quiere, quién sabe.
-Pregúntenle.
-Machado, ¿usted tuvo vínculo con narcos?
-No, ninguno.
-Porque recién daba algunos detalles de cómo se manejan los narcos en Guatemala y otros países…
-Lo ves, es algo que lo ves, lo ves a los tipos. Una vez fui a un pueblo llamado San Francisco, Mina San Francisco, San Francisco Mina o algo así, y el alcalde era un tipo que andaba con 30 guardaespaldas, y los guardaespaldas parecían “Boogie, el aceitoso”. Y los veías a los tipos, ¿no? Cómo se movían y ves las noticias, ¿no? Ves las noticias.
-¿Usted fue a hacer negocios allá?
-Claro, yo fui a Guatemala, bueno, es una historia larga. Caigo de casualidad en Guatemala, me enamoro de un lugar que se llamaba Argentina Los Alpes, era una finca donde había una población indígena muy grande, y ahí empecé un proyecto minero que nada que ver con lo que yo venía haciendo.
-En estas semanas desde que se reflotó este tema a partir de lo que fueron los informes tanto de Perfil como del DiarioAR, ¿lo contactó Espert o alguien vinculado a él? ¿Alguien vinculado al gobierno?
-Nadie. Nadie.
-Si lo llama, ¿lo atendería?
-Yo atendería a todo el mundo, pero no creo que me llamen.
-¿Y usted no lo quiso llamar tampoco? ¿No lo buscó?
-¿Cómo lo voy a buscar?
-Y no sé, hablan de usted de manera tan liviana y usted se está defendiendo, yo en especial le preguntaría por qué me está negando.
-Es una guerra asimétrica. ¿Vos te imaginás si yo me pongo a discutir con cada tipo, con los (Gastón) Alberdi de la vida? Digo Alberdi que postea pelotudeces. ¿Sabes las cosas que se dijeron de mí en Guatemala? Me pedían plata de la prensa para que no saque cosas, se replica todo, hacen YouTube. Es una guerra asimétrica. La guerra de un tipo que ni siquiera tiene Facebook contra la prensa, contra la opinión pública, es una guerra asimétrica. No la ganás, no la ganás, es imposible. Aparte la gente ya tiene una animosidad. A mí me impactó mucho eso en Guatemala. En Guatemala venían los gringos y se llevaban a gente de la calle, literalmente. Se la llevaban. Usted es extraditable, me lo llevo. Y la gente lo festejaba. La gente festeja el dolor humano, el dolor ajeno. Una cosa increíble. Por eso te digo, los perros dentro de todo…
-Machado le hago algunas preguntas más. ¿Usted tuvo relación con gobernadores argentinos también?
-De verlos, de estar diez minutos tomando un café.
-Porque me dicen que le vendió aviones a Juan Carlos Romero, por ejemplo.
-No, a Romero yo no le vendí un avión. Lo conocí a Romero porque la hija de Romero se casó con el hijo de Rodolfo Lávaque. Y Rodolfo Lávaque que murió, era muy amigo mío. Y me invitó al casamiento de la hija de Romero. Pero no le vendí aviones.
-¿Y a quién le vendió aviones aquí en la Argentina?
-¡Ufff! A muchos. Porque yo aquí traje la representación de Cirrus. Con la empresa de Paviotti, Cielo S.A. Que ahí también cometí el error de no firmar nada. Y el tipo me despachó después. Si te veo no te acuerdo. Porque es un avión que se vende solo. Es como la Coca-Cola, es un avión. No, le vendí mucho a la familia Frávega. Al que se murió, al banquero, ¿cómo se llamaba? A Brito. A Brito, buen tipo Brito. ¿Y a Neuss también? A Neuss, a Jorge Neuss, que se metió un tiro. Le vendí un avión, sí. Sí, es alemán, es tipo alto. Te impresionaba ese tipo. Al hermano de Neuss.
-¿Es cierto que usted se reunió en la casa de Espert antes de que lo detuvieran en 2021?
-Claro. Cuando yo vengo acá, todavía no había orden de captura, nada. Porque yo a los gringos los agarro con los pantalones bajos. Entonces, nada. Yo estaba como que él hubiera agarrado Tyson y le hubiera metido 50 trompadas. Y lo agarro a… Me voy a la casa de Espert. Yo hablando ahí con Espert y le digo, mirá, me pasó esto. Y el tipo medio shockeado, ¿no? Y el tipo me dijo algo que, hasta el día de hoy, no lo entendí. Me dijo, “por vos… Por vos me incinero… o por vos… o por vos me incineran”. Creo que fue lo segundo.
-Y sí, ha pasado lo segundo, ¿no? A usted le hubiera convenido lo otro, que hubiera pasado lo primero. Se acaba de conocer que acaban de imputar por lavado de dinero a Espert justamente por estos 200 mil dólares que usted le pagó. Así que parece más lo segundo.
-…
-¿Está ahí Machado?
-Sí, estoy acá.
-¿Qué le dijo Espert de la camioneta que usted le prestó y que balearon?
-La camioneta, la camioneta famosa. Sí. Vende cebolla, la cebolla la cambia por una vaca, la vaca la cambia por una camioneta. Y me acuerdo que había hecho un negocio con esa camioneta blindada que la pagó barata, porque las camionetas blindadas son más baratas porque gastan mucho freno. Y si te quieren matar, te matan igual. Si tenés una camioneta blindada, no tengas dudas, te matan cuando te bajás. Esa camioneta la estacionamos ahí en el aeropuerto y en un momento yo se la ofrezco a Espert. Le digo, vos no usás la camioneta esa, porque Espert me decía que andaba en un taxi y él un día va a un canal… A Crónica y le tiran dos piedrazos. Y el tipo se baja como si fuera JF Kennedy, ¿viste? No, me quisieron asesinar. Para mí fueron dos piedrazos. Porque si te quieren matar, si te tiran tiros, te tiran 300 tiros, no te tiran dos tiros. ¿No? Y obviamente, te tiran con una bazooka o te tiran 300 tiros, a veces te van a tirar dos tiros. Aparte que el tiro va al conductor. O sea, para mí fueron… dos piedrazos y este salió, a decir, “esto es Dallas 1965”, ¿no? Esa, la famosa historia de la camioneta.
-¿Financió a otro político?
-No, a ninguno. Se dice que financié al político de Guatemala Jimmy Morales, pero ya era presidente.
–Dicen que después de que conoció a Jimmy Morales le dieron la concesión de la mina
-No, mentira. ¿Sabés lo que nos costó sacar la concesión esa? Tres años para sacarla.
-Usted me dijo que su familia eran sus hermanos y su madre. ¿No tiene un hijo usted también?
-Yo tengo un hijo, sí.
-¿Y está acá en Argentina con usted?
-No. Y te voy a pedir algo: no se metan con mi hijo.
-No, si no me quiere contestar no hay ningún problema. Le pregunté porque me llamó la atención, porque había leído por ahí que tenía un hijo. No nos metemos con nadie, ni con su hijo. Estamos haciendo una entrevista, y si no quiere contestar algo puede no hacerlo, por supuesto.
-Ya sufrió demasiado.
-Me imagino. Muchas gracias por atendernos.
-De nada.

