La empresa japonesa Sharp presentó Poketomo, un dispositivo de inteligencia artificial con forma de suricata que llegará al mercado en noviembre. Con 12 centímetros de altura y equipado con la tecnología CE-LLM, el robot ofrece conversaciones personalizadas, memoria de experiencias compartidas y gestos físicos para transmitir emociones.
Poketomo está diseñado para funcionar como un «amigo de bolsillo». Puede llevarse en la ropa o en la mochila y se conecta a una aplicación móvil que mantiene la interacción activa incluso cuando el robot no está presente. A diferencia de los asistentes virtuales tradicionales, este dispositivo incorpora una capa de intimidad emocional al recordar lugares visitados y momentos compartidos.

El aparato se comunica no solo con la voz, sino también mediante movimientos y luces de colores que refuerzan la sensación de compañía. Con este enfoque, Sharp apunta a consumidores que buscan experiencias más humanas con la tecnología.
La propuesta de Poketomo se enmarca en tres tendencias globales: la consolidación de los productos «kidult» que mezclan juguete y accesorio cotidiano, la transición de herramientas digitales a compañeros físicos con inteligencia relacional, y el crecimiento de soluciones tecnológicas vinculadas al bienestar emocional. Al igual que los antiguos Tamagotchi, pero con capacidades de IA, este robot busca ofrecer momentos de alivio frente a la soledad o el aburrimiento.

Sin embargo, expertos advierten que estas formas de compañía artificial también pueden profundizar el aislamiento social si reemplazan el contacto humano en lugar de complementarlo.






