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¿Por qué no alcanza con prohibir los jabones antibacteriales?

Hace pocos días, y después de años de deliberaciones, la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) anunció que finalmente prohibirá los productos químicos antibacteriales (incluyendo el ampliamente utilizado triclosán) en jabones y jabones líquidos.


La agencia encontró que no sólo estos agentes no son más eficaces que el jabón normal y agua en la prevención de la enfermedad, sino que en realidad podrían ser peligrosos: La evidencia sugiere que los químicos como el triclosán pueden meterse con nuestras hormonas y causar debilidad muscular. Lo que es más, la impactante investigación ha demostrado que los antimicrobianos se deshacen de las bacterias beneficiosas, creando un entorno donde las bacterias peligrosas pueden prosperar.

Todo esto hace que uno se pregunte por qué están permitidos. Y la realidad es que están presentes en muchas cosas, el mercado de los antimicrobianos vale más de USD 1 mil millones. Y gracias a grandes agujeros en las nuevas normas de la FDA, no van a desaparecer pronto, cuenta Mae Wu, abogado del Consejo de Defensa de Recursos Naturales, quienes presentaron la demanda en la FDA para solicitar la decisión del organismo sobre los antimicrobianos. «Si la FDA no tiene datos suficientes para demostrar que son seguros o efectivos», dice Wu, «no debería haber un escenario en el cual es apropiado el uso de estos productos.»

Aquí cinco lugares en los que aun encontrarás antimicrobianos:

Hospitales
Revisemos esto una vez más: la ciencia ha demostrado que los antimicrobianos no son más eficaces que el agua y el jabón en la prevención de las enfermedades, y estos productos químicos podrían incluso ser peligrosos. Y, sin embargo las instalaciones de cuidado de la salud, donde las personas son más susceptibles a los gérmenes, y donde los médicos y enfermeras utilizan mucho más jabón que la población en general, están siendo autorizados a hacerlo.

De acuerdo con la demanda de NRDC, la FDA acordó emitir una legislación final sobre los antimicrobianos en los centros de salud para enero de 2018, pero las reglas serán un poco diferentes para los productos de consumo. Mientras que los fabricantes de jabones antibacterianos y jabones líquidos de consumo tenían que demostrar que estos productos previenen enfermedades, los fabricantes de jabones utilizados en los centros de salud, simplemente tendrán que demostrar que sus productos reducen las bacterias. Asimismo, no tienen que comparar sus productos con el agua y el jabón, señala Wu.

 

Restaurantes
Los manipuladores de alimentos no tienen que deshacerse de los jabones antimicrobianos según el nuevo sistema de la FDA. ¿Qué significa eso? No está claro, dice Wu. «Cuando le pregunté a la FDA lo que se entiende por los manipuladores de alimentos, dijeron que afectaría a todos los que trabajan manipulando alimentos en el servicio de restaurantes», dice ella. «Eso significa que, por ejemplo, los baños de un restaurante todavía podrían tenerlos». La FDA no fijó una fecha límite para tomar una regla en la manipulación de alimentos, y que «podría tardar 10 o 40 años…», dice Wu.

 

Pasta de dientes
Bajo la nueva regla, las pastas dentales todavía pueden contener triclosán y otros agentes antibacterianos. La agencia dice que es porque hay alguna evidencia de que estos productos químicos impiden la gingivitis. Pero de acuerdo con el New York Times, hay otra razón: los enormes esfuerzos de los fabricantes de la popular marca de pasta de dientes Colgate-Toral, la única en los Estados Unidos que contiene triclosán. Sin embargo, dada la evidencia de que el triclosán puede causar daño, toma nota el Times, es un poco extraño que la FDA lo prohíba en productos que tocamos, y que todavía lo permita en un producto que nos llevamos a la boca.

 

Desinfectantes de manos y toallitas para manos
La mayoría de los desinfectantes de manos y toallitas húmedas se hacen con alcohol, pero algunos contienen agentes antimicrobianos. Por razones que en realidad no se han explicado, la FDA les ha dado a los fabricantes de estos productos un año para demostrar su seguridad y eficacia. La agencia acordó finalizar sus normas sobre los desinfectantes de manos en abril del año 2019.

 

Básicamente todos los demás sitios en todo el mundo
Los productos químicos antimicrobianos se encuentran en millones de productos: mouse pads, plantillas de zapatos, mesadas de cocina, carritos de compra, calcetines, refrigeradores, y cubiertas de cepillos de dientes, por nombrar sólo unos pocos. La regulación de este tipo de productos no es el trabajo de la FDA. En esos casos, los antimicrobianos se utilizan para conservar el material en lugar de proteger a los consumidores de los gérmenes, por lo que son considerados pesticidas y por lo tanto caen bajo el ámbito de la Agencia de Protección del Medio Ambiente. Pero aquí está el truco: Los fabricantes de plaguicidas que preservan materiales están exentos de los requisitos de etiquetado, por lo que nunca podrás saber si tus calcetines contienen triclosán.

¿Y adivinen qué? A pesar de la norma de la FDA, los fabricantes todavía pueden vender jabones antimicrobianos y jabones líquidos para consumidores. Antes de la sentencia, las compañías de productos de consumo comenzaron a reformular sus productos usando uno de estos tres productos químicos: cloruro de benzalconio, cloruro de bencetonio, y cloroxilenol. Las empresas tienen un año para demostrar que estos productos químicos funcionan y son seguros, y teniendo en cuenta la historia del poderoso lobbying de la industria del jabón para defender a los antimicrobianos, pueden apostar que van a dar a una gran lucha. Mientras tanto, vale la pena repetir que el jabón simple y llano y el agua son tan eficaces como cualquier jabón antimicrobiano, y no tienen ninguno de sus efectos secundarios.

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