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Carne a base de aire: el desafío gastronómico del futuro

Una start-up en California anunció un nuevo tipo de «carne sin carne» hecha de aire. Con el apropiado nombre de Air Protein, la compañía supuestamente utilizó tecnología desarrollada por la NASA para transformar el dióxido de carbono (CO2) en proteína, de la misma manera que lo hacen las plantas.


Durante la década de 1960, la agencia espacial de EE. UU. comenzó a buscar una forma de alimentar a los astronautas en una misión de un año confiando en el único recurso que su tripulación produjo en abundancia: el CO2. Durante su investigación, los científicos descubrieron una clase de microbios llamados hidrogenótrofos capaces de convertir el dióxido de carbono en proteína. El polvo resultante podría usarse para crear pastas y batidos, pero Air Protein ahora quiere usarlo para crear una alternativa de la carne.

“Necesitamos producir más alimentos con una dependencia reducida de la tierra y los recursos hídricos. La carne a base de aire aborda estos problemas de recursos y mucho más”, dijo la CEO de Air Protein, Lisa Dyson. «El mundo está adoptando la carne a base de plantas y creemos que la carne a base de aire es la próxima evolución del movimiento alimentario producido de manera sostenible, que servirá como posible solución para alimentar a una población en crecimiento, sin ejercer presión sobre los recursos naturales».

Según los informes, la startup perfeccionó el proceso desarrollado por científicos de la NASA hasta el punto en que la proteína a base de CO2 se puede crear en «horas, no meses», en tanques de fermentación llenos de dióxido de carbono y otros nutrientes.

Probablemente hayas oído hablar de la Impossible Burger, una hamburguesa de verduras que sabe a carne. Bueno, las personas detrás de Air Protein esperan desarrollar una alternativa aún mejor a esa carne, ya que su producto estaría completamente libre de pesticidas, herbicidas, hormonas o antibióticos. Sin embargo, no mencionan ni una palabra sobre el sabor, algo que podría condenarla al éxito o al fracaso. Lo sabremos el año que viene, cuando la compañía espera lanzar una versión comercial.