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La primera “selfie” hecha por una planta

Un helecho llamado Pete, que crece en el zoológico de Londres, tomó la primera “selfie” de la historia impulsada por plantas, como resultado de un revolucionario ensayo científico.


A principios de este año, los científicos de la Zoological Society London sentaron las bases para la hazaña tecnológica, instalando células de combustible microbianas en la exhibición Rainforest Life del zoológico, con el fin de dotar de energía a una planta para que tome su propia fotografía.

El proyecto es parte de un esfuerzo colaborativo entre la ZSL y Xnor, una compañía de inteligencia artificial que busca crear formas energéticamente eficientes para impulsar la IA.

Las células de combustible microbianas permiten a Pete crear energía que alimenta una cámara y toma su propia foto. Los investigadores dicen que el hallazgo podría permitir un progreso importante en los esfuerzos de conservación. “Las plantas depositan la biomateria de forma natural a medida que crecen, lo que a su vez alimenta las bacterias naturales presentes en el suelo. Esto crea energía que puede ser aprovechada por las pilas de combustible y utilizada para alimentar una amplia gama de herramientas vitales de conservación de forma remota, incluyendo sensores, plataformas de monitorización y también cámaras”, explica Al Davies, especialista de conservación tecnológica en la ZSL.

Xnor ya había creado IA con energía solar. “Queríamos mover el límite al siguiente nivel. ¿Qué pasa después de la energía solar?”, dice el cofundador de Xnor,  Ali Farhadi. La respuesta fue: plantas. Las plantas liberan biomateria a medida que crecen. Cuando las bacterias descomponen esa biomateria, el proceso genera energía, pero en cantidades muy pequeñas: solo microamperios de corriente y cientos de milivoltios, pero eso era todo lo que Pete necesitaba para poder «encender una cámara, tomar una foto, e incluso correr AI en el proceso”, dice Farhadi.

Cómo funciona

Los niveles de voltaje que produce el helecho «no son suficientes para ejecutar incluso un microcontrolador más pequeño», dice Saman Naderiparizi, jefe de ingeniería de hardware de Xnor. Para que la energía producida por la planta sea útil, Xnor tuvo que aumentar el voltaje unos pocos voltios y acumular carga en un depósito de energía: un condensador. Mientras el condensador acumula energía, el módulo AI está en modo de suspensión y consume una cantidad insignificante de energía. Sin embargo, cuando la energía acumulada es suficiente, se activa el módulo de inferencia AI.

Una vez que se ejecuta el sistema de Xnor, se captura la selfie de Pete, se ejecuta el modelo de IA (pre-entrenado para reconocer la planta) y la imagen se almacena en una memoria flash. Esas imágenes se pueden descargar de forma inalámbrica o con un cable USB.

Si bien una planta que se toma una «selfie» es ciertamente novedosa, «la huella de carbono de estas cosas es en realidad el elemento más importante», dice Farhadi. El científico imagina un futuro en el que «estaremos rodeados de miles de millones de dispositivos, y todos ellos ejecutarán varias formas de IA». En lugar de hacerlo a través de centros de datos costosos y devoradores de energía, los avances tecnológicos como el de Pete, permitirán que estos dispositivos funcionen utilizando fuentes más amigables con el medio ambiente, como el sol y las plantas.