miércoles 23 de enero
the junket

Joe y Anthony Russo, directores de El Capitán América y el Soldado de Invierno (Captain America: The Winter Soldier, 2014)

Los Ángeles, enero 2014


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¿Siguen jugando Dungeons & Dragons?

Joe Russo: Jugamos desde chicos pero no ahora. Por casualidad nos hicimos amigos de la gente de Wizards of the Coast hace tres años porque estábamos interesados en hacer la película de Magic: The Gathering. Y después eso sirvió para rendirle el homenaje en el episodio de D&D de Community. Finalmente, nuestras aspiraciones de la cultura pop de chicos llegaron en nuestra adultez.

¿Qué versión?

JR: Empezamos con el Basic Set en los setenta y después la Primera Edición en los ochenta.

Con un perfil tan fuerte haciendo comedias, con Community, están hablando de un thriller político ahora. ¿Pudieron dejar su marca como directores de comedia?

JR: Bueno, este es el caso.

Anthony Russo: Interesante.

JR: Al hacer comedia, nuestro trabajo consiste en hacer un programa tan entretenido y divertido como podamos. Pero sucede que nos gusta la comedia que tiene cierto atractivo, cierta textura, complejidad, por eso nos gustan los programas como Community o Arrested Development, porque son subversivos y te dejan algo más que solo diversión. Quiero decir, son sentencias sobre la cultura pop, religión o el gobierno, eso suma capas al asunto.

AR: Este es un thriller politico y en orden para conseguir algo emocionante tenés que tener algo con riesgo. Si los personajes están todo el tiempo en situaciones livianas, no hay riesgo. El villano se vuelve una caricatura. No hay mucho humor en la película. Pero sabíamos que no iba a haber si iba a estar un personaje como El Soldado de Invierno. Es un asesino. Es brutal. Así que no, no pudimos dejar nuestra marca cómica.

¿Fue difícil para ustedes?

JR: Lo fue, pero también lo fue nuestra primera película, que era mitad cine negro mitad comedia negra a partir de un guión que Steven Soderbergh descubrió para nosotros.

AR: Para ser claro, él se refiere a una película que nunca llegó al cine. Era una película hecha para competir en festivales…

JR: Se llamaba Pieces.

AR: Sí.

JR: Así descubrimos a Steven Soderberg. Habíamos escrito una épica de mafiosos que Steven iba a producir pero resultó ser muy cara así que terminamos haciendo comedias antes como Welcome to Collinwood (2002) que era mucho más simple y barata.

JR: Siempre estuvo en nuestro ADN trabajar en ese tipo de películas. Solo tuvimos una racha exitosa en la comedia por un tiempo.

¿Cómo fue el proceso a través del cual se unieron al proyecto?

JR: Bueno, cuando nos sumamos al proyecto estábamos haciendo Community como productores ejecutivos. Kevin [Feige, productor] era un gran fanático del programa. Al final de la temporada dirigimos algunos episodios de paintball que eran como un suerte de parodia de película de acción.

Increíble.

JR: Tuvimos un llamado de nuestro agente que nos dijo que Kevin de Marvel era un fanático del programa y que había amado los episodios esos. Creía que debíamos dirigir películas de acción. Quería saber si teníamos intenciones de hablar de la película del Capitán América. Colecciono comics desde los 10 años. Es como un sueño hecho realidad poder trabajar en esta película. Así que fuimos a lo largo de un arduo proceso en las audiciones para la película, que es algo muy competitivo, porque todos quieren trabajar en Marvel. Nosotros teníamos algunas cualidades que llamó su atención.

¿Cómo cuáles?

JR: Bueno, cuando crecía yo imaginaba al Capitán América como Steve McQueen. Había cosas que, incluso de chicos, hacía que me interesara menos el personaje: ya sabés, cuando se ponía muy moralista o simplista. Cuanto más complicado era, más interesante era para mí. Así que si algo que buscamos con el personaje es hacerlo más complejo. Creíamos que era una idea buena porque la primera es un gran homenaje ese período y creo que también a los comics originales de cuando el personaje fue escrito, allá por la década de 1940. Yo empecé a coleccionar los comics de la década de 1980. Frank Miller lanzó la serie The Dark Knight. La gente empezaba a deconstruir a los superhéroes y eso siempre fue más interesante para mí. Capitán América es deconstruido en El soldado de invierno de [Ed] Brubaker.

AR: Que es una de las mejores compilaciiones de los últimos 30 o 40 años. Así que sabíamos que era El Soldado de Invierno y que teníamos la oportunidad para deconstruirlo como un héroe, también sabíamos que él está en el presente, así que era necesario hacer un relato postmoderno. The Avengers ocurrió en un presente tan fresco que todavía podías creer que era alguien del ’40. No queríamos presentar al personaje como el cavernícola de Saturday Night Live tipo: “¿Cómo manejo este celular?” Queríamos presentar a un personaje inmerso en el futuro. Él sabe que no podrá regresar. Tiene que estudiar para ponerse al día con la historia.

JR: Es un super soldado que sabe de Krav Maga. Sabe enfrentarse a terroristas con las técnicas más avanzadas. Ahora pelea de una manera muy distinta al primer film. Hay períodos en donde él no quiere representar a la S.H.I.E.L.D., en donde tiene problemas con la ética del país o cómo son las políticas del gobierno de turno y prefiere ser un agente secreto. En nuestra aproximación, queríamos que ser algo más cercano al cinema verité, con mucha cámara en mano y queríamos que el personaje sea más realista, cercano a un agente secreto.

AR: Así que de esa manera concebimos la película antes de que Marvel se acercara y esa fue una de las cosas que nos entusiasmaban porque somos fanáticos del género. Y en ese género necesitás que haya apuestas reales para que sea relevante lo que ocurre. Tenés que ver el mundo hoy y entenderqué es lo que nos amenaza colectiva y psicológicamente. Para nosotros es importante traer ese realismo a la película. Así que para el traje del personaje desde The Avengers se nos ocurrió esto: el super soldado usa algo que es bastante funcional en términos corrientes, que se usa en todos los campos de batalla.

¿A quién se lo ocurrió la ideal del thriller político?

JR: Creo que fue idea de Kevin hacerlo así.

AR: Cap no es Hulk, no puede derribar edificios. No es Thor, no puede volar. Así que tiene sentido ponerlo en un contexto que ponga a prueba sus habilidades. Creo que un thriller político ofrece un gran fondo para eso. No podés ignorar que es un tipo que tiene una bandera en el escudo y el uniforme. Es político. Lo que encontramos interesante desde un punto de vista de la deconstrucción postmoderna es que, creo que la película, y en esto los guionistas hicieron un trabajo brillante, está extremadamente situada en una época. Cuando estábamos filmando ocurrió todo lo de Snowden y de eso se trata la película.

AR: Es fascinante, porque si vos te pones a pensar, él fue creado en una época en la que el símbolo era una cosa simple. La bandera es un símbolo simple: se trataba de los Aliados contra el Eje. Pero al Capitán lo congelaron y se perdió Watergate. Vietnam. Se perdió la época de corrupción política que pasó. Ahora es como que todo se le cae encima: ahora se da cuenta. Se da cuenta a donde llevamos ese símbolo, desde ese simple plan del bien contra el mal y se encuentra en una situación complicada que nunca imaginó.

¿Este Capitán América es el que persigue o protege a Snowden?

JR: Es una pregunta interesante.

AR: Sí.

JR: No podemos contestar eso porque, de hacerlo, develaríamos hacia donde va la película.

AR: Pero esa pregunta es esencial para la narración.

Ver a Robert Redford en Washington recuerda a Todos los hombres del Presidente (All the President´s Men, 1976), Los Tres días del Condor (Three Days of the Condor, 1975). Y en el cómic, Bucky Barnes fue construido por los soviéticos. ¿Traen el escenario de la Guerra Fría de nuevo?

JR: Lo que es interesante es que el Capitán fue hecho por el gobierno de los Estados Unidos en una época distinta. El Soldado de Invierno fue hecho por otro creadores en otra época muy distinta. Estos tipos son como el yin y el yang, son lados opuestos de la misma moneda operando para distintos países con diferentes agendas. Pero cuando llega el punto de la intersección no es algo bueno.

JR: No creo que estemos necesariamente trayendo la Guerra Fría, pero hay ideas que El soldado de Invierno representa que son…

AR: Está presentado en la historia que…

JR: Sí. Que es antiético para el Capitán.

En cuanto en las referencias a Los tres Días del Condor ¿Cómo logran eso en una película de Marvel, que siempre estuvo ligado a películas livianas y no tan oscuras?

AR: Parte de nuestro proceso creativo se trata de conectar cosas disímiles y ver cómo pueden funcionar juntas, nos gusta combinar cosas artísticas que no parecen encajar. Así que es una marca de nuestro trabajo. Si te fijás en Arrested Development es una comedia rara filmada de manera realista. El tono narrativo era absurdo. Eso siempre marcó nuestra carrera y combinar un thriller político con una película de superhéroes era todo un desafío porque se trataba de encontrar algo fresco sobre la mesa. Era un ángulo que queríamos por nuestro amor por los cómics y el género. Este género ya se le aplicó al Capitán América en los cómics. Su identidad política viene del escudo, los símbolos, pero es un superhéroe mucho más humano que los otros porque no vuela, no se transforma. Así que encontramos mucha simetría entre las dos ideas.

Podríamos pensar que son géneros disímiles y opuestos porque los tanques como Tiburón (Jaws, 1975) y Star Wars (1977) acabaron con los thrillers políticos.

JR: Es verdad. Este año hay muchos directores jóvenes del mundo independiente que traen ideas interesantes. Vi el tráiler de Godzilla y parece muy interesante y con una impronta visual muy fuerte. Creo que Los Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy, 2014) de James Gunn va a ser muy distinta a todo lo que vimos hasta ahora. Hay una mezcla interesante ahora entre la voz del cine independiente y los blockbusters.

¿Creen que con el retraso de Man of Steel 2 hasta 2016 Marvel es el rey del mundo? ¿Qué van a copiar la fórmula? ¿Por qué creen que Marvel se apoderó del universo, no solo cinemático?

JR: Bueno, primero nosotros nos podríamos estar más felices porque somos fanáticos del cómic. Y dos, Marvel tiene a Kevin que es la guía creativa para todas las películas. Es un trabajo fantástico. La tercera razón es que es el grupo más amable que puedas conocer para trabajar.

¿Tienen miedo de que esto sea una burbuja a punto de explotar? Hace unos meses escuché a Steven Spielberg y George Lucas quejarse de que por culpa de los blockbusters ellos no podían hacer la película. ¡Y ellos lo inventaron!

JR: Lo sé. Es interesante y hay dos maneras de interpretarlo: esta película es una película de género, no exclusivo de superhéroes, pero al mismo tiempo es un thriller político. El tono es distinto. Son inteligentes como para crecer y cambiar: si le das a todo el mundo helado de chocolate en algún momento se van a cansar. Tenés que cambiar. Kevin lo sabe y por eso es exitoso. El western duró mucho porque es mítico y arquetípico. Los superhéroes son amados en todo el mundo porque todos nos podemos proyectar en ellos. Creo que por eso van a durar mientras se agreguen cosas nuevas. Este es el principio. Kevin las protege pero ahora está trayendo cosas nuevas. Edgar Wright hará algo totalmente distinto con Ant-Man.

Al ser un blockbuster y una marca, tienen muchas limitaciones. Especialmente en películas de acción donde las secuencias son filmadas por equipos de segunda unidad en base a storyboards previamente aprobados. ¿Cómo dejan su propia marca?

AR: Creo que Kevin hace las elecciones que hace porque quiere ser sorprendido. Si traés algo nuevo se emociona. Le gusta que lo desafíen. Quiere que le digas cómo hacer la película: invitando gente para ver cómo sería su puesta en escena en la nueva película, así mantiene vivo este universo. Sí, tenés que cumplir ciertas expectativas, pero nuestros colaboradores fueron muy abiertos sobre nuestra visión del proyecto.

JR: En cuanto a la acción, somos fanáticos de esas películas. Queremos que se vea como nos gustaría a nosotros como espectadores. Nuestros referentes son Friedkin, De Palma y Michael Mann: ya sabés, esa secuencia del robo al banco de Fuego contra Fuego (Heat, 1995). Es intenso y muy específico. Brian De Palma hace secuencias atractivas con tomas muy largas. Queríamos crear nuestro estilo junto a los dobles y a los directores de segunda unidad. Eran meses y meses de preparación. Así que conversábamos sobre lo que nos parecía que faltaba. Era un punto de vista muy fuerte sobre las escenas de acción por parte de nuestra perspectiva.

Los primeros minutos me recuerdan a El cuarto protocolo (The Fourth Protocol, 1987). ¿Cómo encaja el tema de las conspiración en el universo de Marvel?

AR: Bueno, S.H.I.E.L.D. es una organización masiva que opera en la clandestinidad. El Capitán América no está muy seguro de cómo ellos opera. Es como WikiLeaks. Al Capitán le preocupan los drones, la tecnología. Es un trasfondo político complejo.

Asumo que el terrorismo viene de adentro.

JR: Sí, pero el Soldado de Invierno viene de otra organización, así que hay mucho misterio.

¿Tienen voz sobre el guión una vez que se suman al proyecto?

JR: Absolutamente. Es como la televisión. Nos gusta leer todas las líneas durante semana y practicar las escenas. Cuando llegamos al trabajo con Marvel aclaramos que íbamos a trabajar mucho en el guión durante siete u ocho meses.

Ya que son fanáticos de los comics. ¿Creen que habrá colaboraciones en el futuro entre Fox, Sony, Marvel para traer a Spider-Man, X-Men y The Avengers?

AR: Espero. Espero que si tenemos éxito podamos pedir eso.

¿Cuál es la dificultad?

JR: Financiera. Es un problema financiero y legal antes que creativo, que esa es la parte fácil –como fanáticos- pero coordinar a las entidades que tienen bajo contrato a estos personajes es un desafío.

¿Filmaron las escenas post créditos?

AR: No podemos decirlo. Es algo de lo que Marvel no nos deja hablar.

El Soldado de Invierno es muy particular porque fue amigo del Capitán América. En el comic se convierte en amante de Black Widow. ¿Incorporaron eso?

AR: No podemos hablar de eso.

JR: Tienen cierta relación.

En el comic Crossbones mata a Steve Rogers…

AR: Y toma su lugar. Pero no podemos hablar de eso. Más que nada tomamos el tono de los cómics. Y apenas es la punta del iceberg: porque apenas tenemos tiempo para tantas historias en dos horas…

JR: Esta película es como la primera parte de dos, porque imagino que habrá otra con un tono similar.